SIETE DE OCTUBRE: NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO
Por don Miguel Ángel García Arteaga
Vicesecretario General del Arzobispado Castrense de España
Estimado Don José Juan:
Hace justo un año tuvo usted la amabilidad de prestar su nada tedioso blog para publicar un recuerdo, para rendir un modesto homenaje al cabo Cristo Ancor en el aniversario de su asesinato en Afganistán.
Hoy, además de volver a recordar al soldado, deseo manifestar público agradecimiento al Señor Koblischek, el cual, al ver expuesto el dibujo del blasón que mostraba de modo simbólico lo sucedido en la mañana en que Cristo Ancor daba su vida por España, me sugirió que contactara con los familiares del Cabo por si alguno de ellos deseaba adoptar el escudo.
Don Ignacio Koblischek ha honrado a uno de los héroes de nuestros Ejércitos en la figura del hijo. Y no me cabe ninguna duda de que esto permanecerá en el corazón de Angelo Ancor Cabello Marichal para siempre.
Y así lo hice. Y la familia decidió que esas armas fueran adoptadas por Angelo Ancor Cabello Marichal, hijo de Cristo Ancor.
Mi intención es, si usted me lo permite, que esta entrada sirva sobre todo para expresar el sincero agradecimiento de Doña Concepción Santana, madre del cabo y abuela de Angelo Ancor, a Don Ignacio Koblischek. Ella le agradece que haya tenido la deferencia de incluir el escudo de su nieto en el Registro Internacional de Armas Gentilicias y que habiéndole adjudicado el número 500, le haya cedido el puesto de honor y consideración que probablemente estuviese destinado a unas armas más escogidas, más vistosas o más selectas.
Mi intención es, si usted me lo permite, que esta entrada sirva sobre todo para expresar el sincero agradecimiento de Doña Concepción Santana, madre del cabo y abuela de Angelo Ancor, a Don Ignacio Koblischek. Ella le agradece que haya tenido la deferencia de incluir el escudo de su nieto en el Registro Internacional de Armas Gentilicias y que habiéndole adjudicado el número 500, le haya cedido el puesto de honor y consideración que probablemente estuviese destinado a unas armas más escogidas, más vistosas o más selectas.
Don Ignacio Koblischek ha honrado a uno de los héroes de nuestros Ejércitos en la figura del hijo. Y no me cabe ninguna duda de que esto permanecerá en el corazón de Angelo Ancor Cabello Marichal para siempre.





























el
y el Real Decreto 2267/1982, de 3 de septiembre, por el que se especificaron técnicamente los colores del escudo de España (BOE núm. 221, de 15 de septiembre).
Las palabras del legislador para blasonar la corona real de España fueron estas: “
Lejos del diseño que se describe en la ley reguladora del escudo y su posterior dibujo, la corona que presidió la toma de juramento ante las cortes del monarca reinante, don Juan Carlos I,
es esta otra que, 
se adorna con los motivos heráldicos de los reinos que conforman España en su aro.
Para terminar, se exhibe uno de los mejores diseños de la inexistente corona real, extraído de la página de wiki relativa al muy interesante proyecto de heráldica: