
Se desea con esta entrada anunciar la continuidad del blog con el que tengo el honor de aburrirle, improbable lector. Después de un mes de inactividad en la red, volcado ciertamente en la atención a la familia, el lunes día tres se volverá a iniciar la cadena de entradas con las que se van proponiendo ideas sobre
ciencias heroicas.
Acompañan a estas líneas las armas de la universidad inglesa de Oxford: Un campo de azur con un
becerro de plata cargado del verso del salmo veintiséis
Dominus illuminatio mea, el señor es mi luz, en letras de sable, acompañado de tres coronas de oro bien ordenadas.