viernes, 31 de agosto de 2007

CONGRESO HERALDICO INTERNACIONAL

En Quebec, del 23 al 27 de Junio del año que viene, 2008, se celebrará el 28 congreso mundial de Heráldica. Se celebra cada dos años. En 2006 fué en Escocia. He aquí una foto de los heraldos participantes en aquella ocasión:Estos congresos incluyen exposiciones heráldicas y muy diversas conferencias sobre el asunto.

No he logrado ver a alguno de nuestros reyes de armas-heraldos españoles, a saber: El marqués de la Floresta, rey de armas de Castilla y León; don Manuel Rodríguez de Maribona, cronista de armas del principado de Asturias; fray Valentín de la Cruz, cronista de armas de la provincia de Burgos o al cronista de armas de Cataluña: Don Armand de Fluviá i Escorza.

La página web del evento del año anterior es esta: http://www.congress2006.com/

jueves, 30 de agosto de 2007

SOCIEDAD PARA LA RECREACION DEL ANACRONISMO

Aún disfrutando del inmerecido descanso de los días de permiso, escribo unas líneas para recomendar a los aficionados a la heráldica, improbables lectores, unas páginas en la red.Se trata del ficticio reino de Lochac, que es parte de la SCA, asociación para la recreación del anacronismo. Para visitar esas páginas que, como comprobará, lector, muestran una heráldica exquisita, no hay más que escribir en un buscador cualquiera: Lochac Roll of Arms y añadir la palabra: Populace.Esa asociación para la recreación del anacronismo, no ha tenido en España el éxito que parece tener en los países de habla inglesa. Se trata de un grupo numeroso de personas que gustan de recrear épocas pasadas. Sobre todo la etapa medieval europea. Han dividido el mundo civilizado en varios reinos, ducados, condados, regencias…, naturalmente ficticios.Y lo que hacen es reunirse, disfrazados de época, para simular combates con espadas, torneos, narraciones de gestas, tiro con arco, cetrería… y compartir aficiones comunes en torno a una actividad cualquiera y una comida posterior.Cada individuo adopta un nombre ficticio y, dado el virulento éxito que la heráldica tuvo en la etapa medieval, unas armas obligatoriamente ficticias, que lo identifiquen ante los demás. Pues bien, esas armas, en su conjunto, son dignas de ser admiradas por su concisión y buen diseño. Sobre todo en este reino de Lochac. Hay, efectivamente, otros reinos con sus armoriales, en inglés roll of arms, aunque no tan cuidados como el de este reino del que escribo.

domingo, 26 de agosto de 2007

LAS ARMAS DE LA IGLESIA

Las armas de la Iglesia son solo dos llaves puestas en sotuer. Una de oro, la puesta en banda y otra de plata, la puesta en barra, sobre campo de gules.

Es costumbre pensar que las armas del Estado Vaticano son las de la Iglesia toda. Pero no, improbable lector, la realidad es que la diferencia es solamente una: En las armas de la Iglesia, la tiara pontificia timbra las armas, es decir, está fuera del escudo. En las del Estado de la Ciudad del Vaticano, al contrario, la tiara está dentro del escudo.

Observe las armas de la Iglesia. Las he representado sin timbre exterior, para que sea más evidente la diferencia.Y las armas del Estado Vaticano:

jueves, 23 de agosto de 2007

ARMAS DEL OBISPADO Y DEL OBISPO DE ESTOCOLMO

El obispado de Estocolmo, que lo es de toda Suecia, trae por armas las que se añaden posteriormente. Escuetas, simbolizando incluso la nación sueca. No solo la ciudad que da nombre a la diócesis. Muy bien diseñadas.
Además, mantiene el timbre de la mitra episcopal, que debe usarse solamente para escudos de diócesis, no de personas. Los religiosos deben usar el capelo, el sombrero de peregrino con sus borlas. Añado bajo estas líneas el escudo del actual titular del obispado, que ha cuartelado sus propias armas con las de su diócesis.

jueves, 16 de agosto de 2007

BRUNO BERNARD HEIM

El dibujo que acompaña estas líneas es el que representa las armas de los cuatro últimos papas fallecidos: Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II.Fue un solo individuo quien diseñó los cuatro. Y murió solo dos años antes que Juan Pablo II, con lo que casi hubiera podido diseñar otro mas. De hecho, entrevistado por un periodista en el año 2002 sobre el asunto, dijo que esperaba diseñar un quinto escudo papal. Se trata del individuo que aparece en la fotografía siguiente:
Se llamó, mientras caminó por el mundo, Bruno Bernard Heim. Nació en 1911, en Olten (Suiza), donde falleció en marzo de 2003. Ordenado sacerdote en su diócesis natal fue al terminar la segunda guerra mundial destinado a estudiar en una universidad de Roma. De allí dio el salto a la escuela diplomática vaticana. Su primer destino, en Francia, fue como secretario del nuncio apostólico de la santa sede en aquel país: Angelo Roncalli, el futuro papa Juan XXIII.
Cuando fue elegido papa, el cardenal Roncalli se acordó de aquel suizo que sabía mucho de heráldica y le pidió que diseñara su escudo papal. Además, le sugirió que estableciera las bases para crear en el Estado Vaticano una oficina para regular la heráldica eclesiástica. El gran error de la vida de monseñor Heim, fue responder al santo padre que esa oficina no podía crearse porque "no debía regularse el buen gusto".El sacerdote Heim, tras varios destinos por Europa, donde aprendió aún más de heráldica, alcanzó el rango episcopal, siendo ordenado arzobispo titular de Xanthús.Su gran destino fue la nunciatura de Gran Bretaña. Allí conoció e intimó, en el buen sentido, con la reina madre. Parece que compartían el mismo buen gusto por la ginebra. Pero chocó con Juan Pablo II. Y chocó por un motivo heráldico. Lo contaré en otra ocasión.

miércoles, 15 de agosto de 2007

EL SELLO DE LA OBRA EN EL ESCORIAL

Es seguro que alguno más se ha dado cuenta del detalle. En la foto que precede estas lineas, que ya se añadió a un mensaje anterior, aparece el sello del Opus Dei. No es el que se ve mas claro que el resto de la foto. Está situado en la esquina superior izquierda de la foto. En la reja que adorna el arco de la entrada central a la basílica del monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Y acto seguido viene a la mente la duda. Duda académica, que no duda teológica. Esa reja lleva ahí casi cinco siglos. Consecuentemente, el fundador del Opus Dei, san Josemaría Escrivá de Balaguer, pudo ver y a buen seguro vio, ese adorno en la reja, antes del catorce de febrero de 1943. Ese día, al salir de celebrar una misa, dibujó en la hoja del día de su agenda, un círculo con la cruz dentro. La cruz tenía el travesaño horizontal muy elevado. Explicó que se le había sugerido dicho emblema por la divinidad. Además, en esa misma inspiración divina, se le aclaró la forma de incorporar sacerdotes al Opus Dei. Y la duda que surge es evidente: ¿Se inspiró en ese adorno de la reja para crear el sello de la Obra? Quizá de forma inconsciente así ocurrió. Lo había visto en más de una ocasión y pudo no reparar en él. Pero su subconsciente sí lo había asimilado. El Espíritu Santo utiliza los medios que le vienen en gana. Sería interesante que algún estudioso de la vida del fundador, aclarara si pasó por el monasterio, en los días previos a aquel catorce de febrero. Además, parece que ese sello no era el que inicialmente fue meditado por el santo fundador como emblema, como señal gráfica para la Obra. No. Cuentan que inicialmente, en los primeros tiempos del Opus Dei, el fundador tenía previsto otro sello. Aquel que hoy es el de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz: Una cruz griega flechada. Con los extremos de los brazos de la cruz en forma de punta de flecha.Esta información proviene de una fuente, permítaseme el término, improbable lector, apócrifa, no oficial. Y es no oficial porque quien dejó esta información por escrito abandonó el arado. Dejó la Obra. Explicó que en una reunión en la que estaba este personaje, arquitecto de profesión y de familia más que acomodada, el fundador expresó su deseo de que "en ceremonias muy privadas, los miembros del Opus Dei vistieran en el oratorio capas blancas en las que se bordaría el escudo de la Obra: una cruz roja con los extremos en forma de punta de flecha". Ese personaje que lo recuerda aporta testigos de esa revelación del fundador que estaban presentes en esa misma ocasión. Testigos que pasaron al cielo siendo miembros del Opus Dei, entre ellos el propio I prelado, don Álvaro del Portillo.
Quiero concluir sugiriendo que el fundador, hasta que no encontró la fórmula para incorporar sacerdotes al Opus Dei, creando una sociedad a la que transferir el emblema que ya no le agradaba, pero al que guardaba afecto, no quiso ver, sentirse inspirado, en la creación del nuevo emblema, del nuevo sello para el Opus Dei.
Se aporta una fotografía de la ermita de Molino Viejo que recoge ese sello de puntas de flecha que nunca se olvidó como primigenio del Opus Dei, sino que en el mismo día en que se abandonó, para preferir uno nuevo, se decidió a quien transferirlo, a la Sociedad Sacerdotal, sin perderlo, en consecuencia, para la institución.

viernes, 10 de agosto de 2007

LAS ARMAS DEL REINO


El escudo que precede estas lineas es la evolución del que creó, allá por el siglo XII, Godofredo de Bouillon, rey de Jerusalén. Y digo que es la evolución, improbable lector, porque he leído hace poco que el escudo fue realmente un sembrado de crucetas de oro con la cruz potenzada de oro brochante sobre el campo de plata. Es decir, no cuatro crucetas cantonando la cruz sino un verdadero sembrado, como los galapagos del escudo de Galapagar que expuse en una reciente ocasión.

Este reino perduró apenas doscientos años. Pero su escudo permanece. Permanece a pesar de ser lo menos heráldico que se pueda imaginar. Cualquier principiante estudioso de nuestra ciencia podrá observar que se trata de muebles de metal, de oro, sobre campo de metal, plata. Y la primera regla heráldica es que nunca se puede disponer metal sobre metal, ni color sobre color.

El escudo, no obstante, ha perdurado en dos vertientes: Una muy conocida: La custodia de Tierra Santa y la orden del Santo Sepulcro. La custodia es un destacamento de frailes franciscanos que la Iglesia Católica mantiene en Tierra Santa atendiendo el rito católico en los lugares en los que se desarrolló la vida terrena de Jesús. Dicha custodia tomó por armas las del reino cristiano que hubo en el lugar, el reino cristiano de Jerusalén, pero alterando el esmalte de las cruces, que se colorearon de gules. Así, no es extraño ver el mismo escudo que encabeza estas lineas, idéntico, pero con las cruces de gules para no contravenir tan evidente principio heráldico que ya se expuso.Dicha conformación heráldica, gules sobre plata, es usada también por una de las dos únicas órdenes militares que la Iglesia Católica reconoce como emanadas de su fons honorum, como propias de su estado temporal: El Santo Sepulcro.En cuanto al otro uso que se hace de este escudo, la realidad es que resulta menos conocido, más privado, más recoleto. Se trata casi de un principio moral.

Este escudo es utilizado privadamente por aquellos que aún creen en la venida del reino del que tanto habló Jesús durante su predicación. Son esos que al empezar a trabajar dicen por el reino. El tal reino es el que deberíamos recitar todos los cristianos, al menos una vez al día, al rezar el padre nuestro: Venga a nosotros tu reino. Ese reino que anunció Jesús. Ese reino que debe ser todo caridad, todo entrega a los demás, todo preocupación por el prójimo. Ese reino, podría tener por armas las que están situadas al principio y al final de este relato.

No pocos sacerdotes mantienen este escudo en sus libros de oraciones, en sus misales, en sus agendas.. en fin, en sus cotidianos utensilios... y sobre todo en su cabeza, continuamente, al ofrecer los mil motivos de penitencia que el día nos ofrece a todos: ¡por el reino!

jueves, 9 de agosto de 2007

HERALDICA MUNICIPAL

Convendrá conmigo, improbable lector, en que la heráldica municipal es hoy una de las más fáciles de observar.Cada vez que entramos en un pueblo o en una ciudad se nos muestra con celeridad el escudo de la localidad. Para el no avezado es probable que pase desapercibido. Pero para el ávido de novedades heráldicas es fácil hacerse con nuevas vistas de escudos en cada municipio al que se accede en un recorrido cualquiera.Uno de los que más nos han sorprendido últimamente es el que adorna esta entrada. Representa el escudo de Galapagar. Se trata, sin duda, de un buen diseño: Escueto, elegante, de buen tono. Sin duda, al observar esas armas sembradas de galápagos cualquiera recordará el nombre del pueblo, un lugar de galápagos... Galapagar.