viernes, 25 de septiembre de 2009

PROVISIÓN DE REYES DE ARMAS

La heráldica se mantiene viva. Permanece viva en tanto que se siguen, no solo exhibiendo antiguas armerías, sino adoptando armas.Como recordará, improbable lector, el escudo, en estos reinos que son España, es propiedad de quienquiera que desee hacerse diseñar armas nuevas. No es necesario ser noble, no se requiere condición alguna. Únicamente hay que elegir unas armas. Nada más.En otros reinos de nuestro entorno geográfico europeo no ocurre así, siendo necesario poseer o acceder a la condición de noble. Aquí no. En los reinos que hoy son España y en todos aquellos virreinatos que algún día pertenecieron a la corona, ostenta armas quienquiera que desee poseer un escudo.Pero también es cierto que resulta del todo conveniente y muy acorde a las más antiguas tradiciones españolas, que así lo exigían, registrarlo ante la autoridad de un rey de armas.El último individuo que ostentó este cargo de rey de armas, acreditado ante el ministerio de Justicia, falleció en 2005. Falleció quien, en nombre del rey y con el visto bueno de las autoridades del ministerio, podía registrar armas nuevas. Y ante la reciente cuestión planteada por don Ignacio Koblischek, la administración pública española ha definido que no existe rey de armas alguno que esté legalmente acreditado.Frente a este estado de cosas cabe plantearse la siguiente reflexión: Naciones tan adelantadas socialmente como Inglaterra, Holanda, Canadá o Suecia, mantienen la figura de los reyes de armas. Figura que aquí, como ha quedado expuesto, permanece vacante desde 2005.Sin embargo no existe inconveniente en aceptar que en España existen actualmente cronistas de armas, heráldicamente muy capacitados, que se encargan de ordenar adecuadamente los escudos armeros de los municipios de las diferentes regiones. Cronistas que han sido nombrados por las diferentes comunidades autónomas y cuyas funciones y pareceres han sido publicados en los diferentes boletines oficiales regionales.Si el puesto entonces de rey de armas permanece vacante, existiendo sin embargo quien, por su capacidad, pueda ocuparlo ¿no debería sopesarse la posibilidad de recrear la figura, de dar vida de nuevo al cargo?

jueves, 24 de septiembre de 2009

DERECHO A POSEER ARMAS

Se reitera una antigua entrada:

Hoy se propone una traducción, si bien extractada, de un eminente heraldista eclesiástico, el sacerdote don Guy Selvester, de la diócesis de Metuchen en el estado norteamericano de Nueva Jersey. Se trata de un artículo publicado hace ya tiempo en su extraordinario blog: http://shoutsinthepiazza.blogspot.com/. Con el permiso expreso del padre Selvester, estas son, extractadas, sus palabras:

Desde que existe la heráldica y se adoptó por la Iglesia, se considera habitual encontrar armas, escudos, que han sido usados por obispos, cardenales, papas… Sin embargo, cuando se piensa en el denominado bajo clero, lo habitual es sorprenderse al saber que todos los niveles del clero católico están autorizados a poseer armas. A ostentar un escudo de armas. Y que incluso los simples sacerdotes tienen ese derecho.

Al igual que en la vida secular o civil, aquellos sacerdotes que desean tener un escudo son frecuentemente, es verdad que demostrando una enorme ignorancia, tachados de pretenciosos, de arribistas socio-eclesiásticos. Se les considera como individuos que intentan ser algo que no son.
De ahí que se espere que un obispo elija y muestre sus armas y que un sacerdote ni tenga armas, ni mucho menos las exhiba.

El más grande autor en materia de heráldica eclesiástica de los últimos doscientos años, el tristemente fallecido en 2003 monseñor Bruno Bernard Heim, arzobispo de santa memoria, exponía en su primera obra, HERÁLDICA EN LA IGLESIA CATÓLICA, las siguientes afirmaciones:

"El derecho a tener armas es un derecho universal, no un privilegio. Pertenece a cualquier hombre. Excepto, evidentemente, a aquellos que hayan sido privados de él por la autoridad pública, al haber incurrido en algún delito."

Y añadía posteriormente:

"Lo más correcto es considerar que el capelo negro con una borla a cada lado es el mejor exponente heráldico de la dignidad sacerdotal, mucho mejor, desde luego, que una corona o un yelmo.

Aquellos que objetan que un simple sacerdote pueda usar un capelo sacerdotal, mantienen su argumento de forma arbitraria y desde luego ajena a cualquier decisión, código o regulación de la autoridad eclesiástica.

Hay que recordar que todos los sacerdotes poseen el mismo orden sagrado y son así, poseedores de los mismos privilegios.

De este modo concluimos que está correctamente establecido el derecho al uso de armas heráldicas por parte de todos los rangos eclesiásticos, incluso de los meros sacerdotes."

El artículo, la entrada del padre Selvester, concluye con un magnífico exponente de armas que ostentan sacerdotes de muy diferentes territorios de la cristiandad. En ellas hemos podido reconocer las de algún sacerdote español, amante de esta noble ciencia, que por su afición a la heráldica y por su elección de armas ha visto dañada su imagen al ser incluso denunciado ante su obispo como arribista y pretencioso.

Como siempre se ha hecho desde este tedioso blog, se le anima, improbable lector, a que se decida a escoger armas propias y a representarlas en papel o en madera. Bien usando del propio arte, de los propios recursos, bien optando por acudir a la experta ayuda de artistas heráldicos como fray Rafael Nieto, http://www.rafaelnieto.com./

miércoles, 23 de septiembre de 2009

CONDE DE SAINT GERMAIN


La novela de Alejandro Dumas, El conde de Montecristo, relata la venganza contra sus perjuros acusadores, de un prófugo de la isla-prisión de If, que había sido injustamente encarcelado. Tuvimos ocasión de leer la obra hace un par de veranos y aunque el paso del tiempo ha hecho que adolezca de una falta de tensión argumental que hoy sería imperdonable, la novela es, en conjunto, buena.

La cuestión que se propone, improbable lector, es esta ¿existió realmente un noble con ese título concreto? Cuentan los expertos en nobiliaria que efectivamente existió un conde de Montecristo. Conde de Montecristo que ha pasado a la historia con otro de los títulos de pretensión que usó en vida: Conde de Saint Germain.Como seguramente conocerá, improbable lector, los títulos de pretensión son aquellos que utilizan los miembros de las familias soberanas al perder sus tronos. De reciente memoria son los títulos de conde Barcelona, que usó el rey de España en el exilio, el almirante don Juan de Borbón; conde de Covadonga, que utilizó el príncipe de Asturias en el exilio don Alfonso, hijo del rey Alfonso XIII o el título de duque de Cádiz que fue utilizado por el padre del actual rey de Francia en el exilio.El conde de Saint Germain y de Montecristo, que vivió entre 1696 y 1784, fue un personaje muy conocido en la corte de París del siglo XVIII al desplazar a otros nobles en la amistad del rey Luis XV y de la amante de este, madame Pompadour.Aunque los datos no son del todo fiables, el conde de Saint Germain y de Montecristo nació segundogénito del soberano del principado de Transilvania, estado entonces independiente cuyas armas fueron estas: Transilvania, nación hoy inexistente, posee un nombre asociado inevitablemente a la novela de Bram Stoker, Drácula.

El padre del conde de Saint Germain fue el último soberano de aquel principado. De nombre Francisco II Rákóczi, al exiliarse después de perder su trono a manos del imperio austriaco, marchó al reino de Polonia donde adoptó el título de pretensión de conde de Sáros. Posteriormente pasó a Francia donde trabó una gran amistad con el rey Luis XIV y finalmente se trasladó al imperio otomano donde vivió los últimos dieciocho años de su vida, siendo visitado a menudo por sus dos hijos.

El conde de Saint Germain ha pasado realmente a la historia como un cortesano de inmejorable posición económica; elegante; viajero incansable, con acceso a las cortes de toda Europa y culto, hablaba con fluidez seis idiomas. Cuentan, incluso, que mantuvo un aspecto juvenil durante sus ochenta y ocho años de vida.Algunos de los títulos que usó durante sus viajes por las cortes europeas fueron estos: Príncipe Rákóczi, marqués de Montserrat, marqués de Aymar, conde de Saint Germain, conde de Montecristo, conde de Surmont, conde de Soltikov y conde de Beldar.

martes, 22 de septiembre de 2009

ARMAS SACERDOTALES

Se habló en el lejano mes de octubre de 2007, en esta entrada, de la evolución de las armas del padre don Guy Selvester, verdadero experto en materia de armerías eclesiásticas.Recientemente, en agosto de este año 2009 en curso, se habló en esta otra entrada de las sencillas y acertadas armas que el mismo sacerdote creó para el santuario al que ha sido destinado, en el estado norteamericano de Nueva Jersey, santuario dedicado a la exposición permanente del Santísimo Sacramento:Hoy se trae a su consideración, improbable lector, una reciente e interesante participación del padre Selvester en el foro de la Sociedad americana de heráldica, traducida al castellano. Sus palabras son las siguientes:Una de mis aficiones favoritas es contemplar armoriales. Específicamente aquellos armoriales que recogen las armas de los sucesivos titulares de un destino eclesiástico concreto, como una diócesis o una abadía, o bien de un título nobiliario cualquiera. Creo que comenzó mi interés por esta materia cuando aún pertenecía, como monje benedictino, a la vida monástica.

Recuerdo que en la oficina del secretario del abad existían, enmarcadas, representaciones de las armas de todos los abades anteriores. Cada uno de aquellos escudos mostraba las armas personales de los distintos prelados, partidas con las armas de la abadía. Realmente no sabría decir la razón de esta preferencia heráldica. Simplemente me siento atraído por este tipo de composiciones y representaciones heráldicas.

Así que, para mi "utilis occupatio", esta misma tarde he decidido representar las armas de mis cinco predecesores en el cargo de rector de este
Santuario de la capilla del Santísimo Sacramento, donde estoy destinado.

No sé si alguno de ellos utiliza armas, pero sí sé que todos ellos son españoles y miembros de una asociación de fieles llamada "
La Sociedad de Jesucristo Sacerdote".

Así, he decidido atribuir armas a cada uno de ellos. Para ello he usado los diseños basados en los escudos que los armoriales españoles asignan para personas que tienen los mismos apellidos, atendiendo además a los lugares de los que vinieron.

Para diferenciar las armas de estos sacerdotes de esas otras de los armoriales, he añadido a cada uno de ellos un cantón de púrpura, con un anagrama de Cristo de oro, el Chi-Rho, como indicativo de su pertenencia a la Sociedad de Jesucristo Sacerdote.

Por fin, he terminado de atribuir armas a mis predecesores en el cargo de rector del santuario partiendo o dimidiando, según los casos, los escudos creados, con las armas que yo mismo diseñé para este destino eclesiástico. Este es el resultado: Esta tarea heráldica la he realizado solamente por divertirme y por darme algo que hacer hoy, que resultó un día de trabajo ligero.

Considerando todas las cosas, si se me permite expresarlo, creo que el resultado no fue malo. Espero que os guste tanto como a mí. De hecho, estoy considerando la posibilidad de colocar estos escudos el en pasillo de la planta baja de mi casa rectoral.

lunes, 21 de septiembre de 2009

CURSO 2009/2010 DE GENEALOGÍA, HERÁLDICA Y NOBILIARIA

Envía un atento mensaje nuestro amigo don José Luis Sampedro Escolar, caballero divisero del Solar de Tejada, que es uno de los más ilustres cultivadores de estas ciencias nuestras.En sus líneas se detalla el programa del curso de heráldica, genealogía y nobiliaria de la Escuela marqués de Avilés.

Matriculado en el curso anterior, tuve la ocasión de disfrutar con el estudio de todas las asignaturas del programa. Es de justicia reseñar que se trata de un curso riguroso en su enseñanza y ameno en sus explicaciones, se trata en fin de un verdadero recreo para los que gustamos del estudio de estas materias.

Posee además un valor añadido, cual es poder coincidir con otros estudiosos de estas facetas del saber, manteniendo más que interesantes intercambios de información.

Desde la experiencia de haber sido alumno se le anima, improbable lector, a que se decida a realizar este prestigioso curso. Los detalles son los que se exponen a continuación:


ASOCIACIÓN DE DIPLOMADOS EN GENEALOGÍA, HERÁLDICA Y NOBILIARIA
http://www.adghn.org/

ESCUELA MARQUÉS DE AVILÉS

CURSO 2009-10 DE INVESTIGACIÓN GENEALÓGICA, HERÁLDICA Y NOBILIARIA

Curso presencial, con duración superior a 100 horas lectivas, que puede realizarse completo en un año académico o en cursos sucesivos por quienes se incorporen al mismo una vez iniciado, pudiendo cursar asignaturas independientemente. Se impartirá en el Centro Riojano (C/Serrano, 25, Madrid), de 19:00 a 20:30 horas, dos días a la semana desde octubre de 2009 a junio de 2010 (aún están por concretar las fechas exactas). Plazas limitadas.

Matrícula curso completo: 425 euros (incluye prioridad en reserva de plaza).
Matrículas por asignaturas:

Genealogía: 12 clases - 100 euros Profesor D. José Luis Sampedro Escolar.
Derecho Nobiliario: 5 clases - 70 euros Profesora Doctora Dª Vanessa Gil Rodríguez de Clara.
Dinastías Europeas: 5 clases - 70 euros Profesor Dr. D. Amadeo-Martín Rey Cabieses.
Nobiliaria: 15 clases – 130 euros Profesor D. José Luis Sampedro Escolar.
Heráldica: 15 clases -130 euros Profesor Tcol. D. Eduardo García-Menacho y Osset.
Paleografía: 15 clases- 130 euros Profesores Dr. D. Juan Carlos Galende Díaz y Dª Bárbara Santiago Medina.


Información: Secretaría de la Asociación:
telf.: 91 522 38 22 ó 629 82 71 18

E-mail: info@adghn.org

MIS ARMAS

Se exponen mis propias armas según los diferentes diseños que un buen número de excelentes artistas heráldicos han tenido la deferencia de remitirme:

domingo, 20 de septiembre de 2009

DON JOSÉ CASAS SÁNCHEZ

Desde México, al otro lado del Atlántico, envía unas muy cordiales líneas don José Casas Sánchez, eminente cultivador de estas ciencias, cuyas elegantes armas son las que siguen:Nos remite la invitación de su más que merecido ingreso como académico supernumerario en la prestigiosa Academia Mexicana de Genealogía y Heráldica:
ACADEMIA MEXICANA DE GENEALOGÍA Y HERÁLDICA
(fundada el 15 de mayo de 1943)

INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN HISTÓRICA Y GENEALÓGICA DE MÉXICO
(fundado el 12 de junio de 1968)

Sesión 09/2009
Miércoles 7 de octubre

EL GENERAL FRANCISCO LOAEZA CALDELAS
(1830 – 1897)
Biografía y Genealogía

DISCURSO DE INGRESO COMO ACADÉMICO SUPERNUMERARIO

Por: Don José Carlos Casas y Sánchez


Lugar: Venecia No. 8 entre Marsella y Liverpool
Col Juárez.

Hora: 19:30 a 21:30 horas

Vino de honor.


N.B. Venecia es la calle paralela a Niza inmediatamente al Oriente del cruce de Niza e Insurgentes y ocupa sólo una cuadra.
Estacionamientos públicos: Marsella esquina con Venecia; Liverpool No. 97
y Niza 66 ($16.00 la hora)

INFORMES TELÉFONO: 52-11-74-88



Salvador de Pinal-Icaza
Presidente de la Academia y del Instituto

Virginia Armella de Aspe
Secretaria General de la Academia

LOS ANTIGUOS REYES DE ARMAS

Nos preguntaba en un mensaje, al final del permiso de verano, un distinguido caballero llamado don José de Herrera, afincado en la ciudad del antiguo virreinato de nueva España, hoy norteamérica, llamada Miami, sobre las heraldías de los reyes de armas de estos reinos que hoy son España.La voz heraldía alude al territorio sobre el que un rey de armas o cualquier otro oficial de armas ejercían su oficio y con el que se nombraban.Ha sido por medio de uno de los libros de don Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés, quien fuera secretario del príncipe don Juan, el malogrado hijo de los reyes católicos, a través del que la información ha llegado a nuestro conocimiento. Se trata del Libro de la cámara real del príncipe don Juan. Una cuidada obra de principios del siglo XVI en el que se detallan las características de los oficios propios de las cortes del príncipe y de los reyes.No hay que olvidar que en la etapa coincidente con el reinado de los reyes católicos, la moda relativa a todo lo concerniente a los asuntos caballerescos fue virulenta. Se tradujo esta circunstancia en un acabado detalle de los oficios cortesanos de la época, entre los que se encontraron los reyes de armas.

Es el editor actual del libro el profesor valenciano don Santiago Fabregat Barrios. En una nota a pie de página, haciendo referencia a su vez a una nota del ínclito profesor don Rafael Domínguez Casas, especialista en ceremonial de la corte de los reyes católicos, se detallan las categorías de los oficiales de armas de la corte de los reyes católicos.

Existían tres clases de oficiales de armas: Los reyes de armas, los farautes o heraldos y los perseverantes, siendo esta última categoría más conocida como persevantes.Añade el profesor don Rafael Domínguez Casas estos detalles “Los persevantes debían desempeñar su oficio al menos durante siete años para poder alcanzar a ser heraldos. Momento en el cual eran bautizados por el rey con el nombre de una ciudad o provincia que no fuese cabecera de reino. Los nombres de estas últimas se reservaban a los reyes de armas, que eran nombrados tras una pomposa ceremonia a la que comparecían todos los oficiales de armas de las tres escalas de la corte.

Añadiéndose, en palabras del propio don Juan Fernández de Oviedo, estas líneas que siguen: “Traen los oficiales de armas, demás de la cota real vestida, un escudo de oro ençima del coraçón, con las armas e insignias reales de su título e nombre del tal rey de armas.Y pasa a detallar los nombres de oficio de los reyes de armas de la corte, con explicación de las armas que portan cada uno de ellos.

Dando por sentado, improbable lector, que domina las armas de cada uno de estos reinos, la lista de los once reyes de armas es la que sigue, siendo resaltable que la enumeración de aquellos, por parte de don Juan Fernández de Oviedo, concluye con un etcétera que, estrictamente, significa y otros.

Las heraldías y en consecuencia los nombres de los reyes de armas en España eran estos: Castilla, Aragón, León, Granada, Navarra, Nápoles, Sicilia, Mallorca, Valencia, Toledo y Sevilla.