sábado, 10 de julio de 2010

SÁBADO: IMÁGENES

Hoy, que es sábado, se propone una fotografía en la que aparece el insigne monseñor Heim quien, como ya conoce, improbable lector, diseñó las armas de los cuatro últimos papas anteriores al felizmente reinante.La fotografía, de baja calidad, permite no obstante advertir que el báculo se adorna con motivos heráldicos. Concretamente se advierten dos escudos de los que lamentablemente, no reconozco más que uno: el que representa las armas del propio arzobispo Heim, un león rampante, de oro, apoyado sobre un monte de tres cimas de sinople, acompañado de una estrella de oro, en el cantón diestro del jefe y, contraviniendo el más elemental precepto de nuestro arte, dispuestas las figuras sobre campo de plata.

Armas heredadas que disminuyó, renunciando a la herradura de azur que consideraba impropia de un eclesiástico. Práctica esta de la disminución heráldica universalmente poco usual frente a la contraria, tan cotidiana, el engrandecimiento de armas.

viernes, 9 de julio de 2010

ALGUNAS CASAS NOBLES VIII: EL CONDADO DE GÜELL

Siguiendo con el somero apunte de algunas casas nobles vinculadas al principado de Cataluña, desde donde se viene redactando últimamente este tedioso blog, se proponen ahora unas líneas sobre la figura y heráldica de don Eusebi Güell i Bacigalupi, I conde de Güell.

Creado el título por la majestad del rey don Alfonso XIII a principios del siglo XX, pretendía ennoblecer, copiando el sistema nobiliario británico, a aquellos que habían destacado notablemente en la sociedad por diferentes motivos lícitos.

En el caso de don Eusebi Güell se trató de reconocer la excelente administración de la fortuna heredada y la creación de diferentes industrias en el entorno geográfico de la ciudad de Barcelona, aparte el conocido mecenazgo del insigne arquitecto don Antoni Gaudí.

Las armas que escogió don Eusebi como I conde, quedando vinculadas al título fueron, de oro, cabeza de africano de sable. Hace evidente alusión este escudo al origen de la fortuna amasada por el padre del I conde.Así, el inmoral comercio de esclavos traídos de África y vendidos, no solo en el mercado de la Habana donde residía, sino en norteamericana, se reflejó en las armas que se asociaron al título.

jueves, 8 de julio de 2010

ALGUNAS CASAS NOBLES VII: EL MARQUESADO DE SAMARANCH

El recientemente fallecido don Joan Antoni Samaranch i Torelló, I marqués de Samaranch, da lugar a rescatar unas novísimas armas que contrastan con la antigüedad de las expuestas en los títulos anteriores.

Samaranch fue creado I marqués de título idéntico a su apellido en 1991, junto con el banquero don Alfonso Escámez y el maestro Rodrigo. Escogió por armas un terciado en palo, con jefe diferenciado, que reflejó su devenir vital.No deben considerarse en absoluto un mal ejemplo de elección de armas nuevas. El escudo es, a todas luces, estético, equilibrado y con motivos muy bien traídos.

El primer cuartel, de azur, muestra la figura de una de las torres del palacio del Kremlin, de oro, con su cúpula salomónica. Torre que trae a la memoria su importante etapa como I embajador del reino de España ante el gobierno de la hoy felizmente extinta Unión Soviética.

El segundo recuerda, en plata, con cinco fajas de azur, la vinculación de la ciudad condal, que le vió nacer en 1920, con el mar.El tercero recoge las armas de la provincia de Barcelona, toda vez que don Joan Antoni fue presidente de la diputación provincial.

Por fin, el jefe de sinople, cargado de los cinco aros olímpicos de oro, resalta en sus armas la faceta por la que ha sido conocido internacionalmente: la presidencia del comité olímpico internacional.

Los diseños expuestos provienen de la página de grandes de España punto org y del excepcional blog de don Fernando Martínez Larrañaga, Heraldistas.

miércoles, 7 de julio de 2010

ALGUNAS CASAS NOBLES VI: LA BARONÍA DE ALBÍ

Se ha enunciado recientemente la jerarquización no escrita que concede mayor significancia a los títulos en función de su antigüedad. El título que, en todos estos reinos que conforman España goza de mayor antigüedad es la baronía de Albí, de la que en otra ocasión se expusieron algunos detalles.

Se trata de un título creado en el siglo XIII. El actual barón de Albí aún reside en el histórico castillo de Montsonís, cuna de sus antepasados. Abierto al público con el ánimo de sufragar los elevados gastos de mantenimiento de tan insigne mansión, es posible contemplar el buen gusto y saber histórico de los adornos de determinadas estancias. Así, el salón principal de la torre alberga todo un armorial, dado que expone una serie de escudos que recogen los entronques familiares del actual barón y de su esposa.En lugar destacado, y con un tamaño mayor que el resto de escudos, se exponen las armas de ambos cónyuges. La heráldica asociada al título es un elegante burelado de oro y gules, de ocho piezas, los colores del principado de Cataluña, evidente homenaje al conde soberano de Barcelona.Se exponen, acompañando a estas líneas, una serie de fotografías de las estancias principales del castillo de Montsonís en las que se aprecia la disposición de las armas principales en lugar destacado y de la serie de escudos familiares dispuestos cerca del techo.

martes, 6 de julio de 2010

ALGUNAS CASAS NOBLES V: LA BARONÍA DE QUADRAS

Con el ánimo cierto de dar cabida a algún miembro de la aristocracia catalana en esta serie, concerniente a la relectura de las armas de algunas casas de la nobleza, se esbozan unas líneas sobre la baronía de Quadras, de la que ya se habló en otra ocasión.

Al hacer el obligado recorrido de las casas del modernismo catalán de finales del siglo XIX y principios del XX existe un palacio que requiere especial atención. Se trata del palau del barò de Quadras.De estilo modernista tardío, la balconada del piso principal evoca la distribución vertical de la sociedad de entonces, distinta a la estratificación social zonal, horizontal, vigente hoy día en la ciudad condal y en el resto de la sociedad occidental.

La fachada principal del palacio se adorna con las armas del primer poseedor de la merced nobiliaria. Merced que fue concedida por la majestad del rey don Alfonso XIII a don Manuel de Quadras i Feliú, Prim i Coma, insigne empresario. Todavía hoy, la sucesora en la baronía ostenta el mismo apellido: Doña María de Quadras i de Camps.El escudo, labrado en piedra, refleja en un cuartelado, las armas correspondientes a los cuatro costados del I barón. Las armas correspondientes al primer cuartel, Quadras, son un cortado. Primero: Terciado en palo con estos cuarteles: Primero cargado de una cruz paté; segundo de las armas del rey de Aragón; tercero con un castillo. Cortado de un cordero pascual. Se ignoran los esmaltes.

lunes, 5 de julio de 2010

ALGUNAS CASAS NOBLES IV: EL DUCADO DE ALBURQUERQUE

Al igual que el resto de títulos de los que se ha venido hablando a lo largo de estos días, el ducado de Alburquerque procede de la más rancia Edad Media. No en vano fue merced otorgada por la alteza del rey don Enrique IV de Castilla a cambio del maestrazgo que ostentaba el valido don Beltrán de la Cueva, origen de esta dinastía.

Las armas asociadas a este linajudo y antiquísimo título no demuestran, de su mera observación, una antigüedad evidente. Se trata de un campo de plata, con un dragón de sinople. Mantelado cosido de oro, cargado con un palo de gules cada manteladura, de evidentes resonancias aragonesas. Bordura general de gules, cargada de siete aspas de oro y siete escudetes con las armas de los Mendoza de la Vega, alternando.No fueron estas, al contrario que lo que sucede con otros títulos, las armas del primer poseedor de la merced. Don Beltrán de la Cueva, I duque de Alburquerque, se armó de un escudo similar: En campo de plata, dragón de sinople. Mantelado cosido de oro, cargada cada manteladura de dos palos de gules; ya no con resonancia, sino reflejando las armas del rey y reino de Aragón. Bordura general de gules cargada de ocho aspas de oro.El cambio de las armerías asociadas a este título debe considerarse como propio de las vicisitudes y cambios de dinastía en la titularidad de la merced nobiliaria. Hoy, el XIX duque de Alburquerque atiende al nombre de don Juan Osorio y Bertrán de Lis, habiéndose perdido en los avatares históricos el apellido de la Cueva.

Se asocia a este título el marquesado de Cuellar que ostentan los futuros sucesores en la titularidad del ducado de Alburquerque. Las armas de este marquesado son, lógicamente, idénticas a las del ducado.

domingo, 4 de julio de 2010

ALGUNAS CASAS NOBLES III: EL DUCADO DE MEDINACELI

El ducado de Medinaceli trae por armas un cuartelado en el que se representan, en primero y cuarto, un partido de Castilla y León, y en segundo y tercero las armas de Francia modernas.El asunto de las armas de esta antigua familia noble procede de una evolución de las armas originales de la casa real de Castilla.

El rey san Fernando III de Castilla sucedió a su madre, la reina doña Berenguela, en la titularidad del reino castellano en 1214. En consecuencia, debería haber adoptado por armas el castillo, parlante de aquel reino.Pero se daba la circunstancia de que este rey era hijo del, a su vez, rey de León don Alfonso IX que portaba el conocido, y también parlante, león de púrpura. León de púrpura con el que, paradójicamente, hasta la muerte del rey leonés, el rey de Castilla se armó.Por fin, en 1230, tras la unificación definitiva de ambos reinos, san Fernando optó por crear el conocido cuartelado de Castilla y León.Cuartelado que, en puridad heráldica, debería considerarse mal diseñado al disponer en primero y cuarto, los cuarteles reservados para las armas paternas, el escudo castellano en vez del leonés.

La noticia de la evolución heráldica de las armas de los actuales duques de Medinaceli nos lleva ahora cincuenta años después, durante el reinado de Alfonso X, el sabio, de Castilla. El primogénito de este rey y de su esposa, la reina doña Violante de Aragón, el infante don Fernando de la Cerda, se armó, para diferenciar su escudo del de su padre el rey sabio de un invertido del cuartelado real, disponiendo en primero y cuarto León y en segundo y tercero Castilla.El caso de la sucesión de este infante, origen del ducado de Medinaceli es digno de unas líneas. Falleció este infante a la edad de veinte años, nueve antes que su propio padre el rey, dejando huérfanos de padre dos hijos varones, los que después se denominarían los infantes de la Cerda.

A pesar de que el código de las siete partidas, promulgado por el propio rey sabio, establecía el reconocimiento del derecho de representación en la sucesión al trono, esta cláusula no se atendió. El derecho de representación, hoy recogido como tal en la propia constitución española, establece que los derechos a la sucesión del trono del heredero premuerto al rey, se transmiten a sus propios herederos. Es decir, si falleciera el actual príncipe de Asturias, Dios no lo quiera, antes que el rey don Juan Carlos, su hija de tres años, doña Leonor, representaría los derechos de sucesión al trono de España, en nombre de su padre fallecido.

Esta regulación legal, vigente a la muerte del rey sabio al igual que hoy, no se respetó: sucedió en el trono castellano el tío de los infantes de la Cerda con el nombre de Sancho IV, el bravo.

Los infantes desheredados, para diferenciar sus armas de las que había traído su padre, optaron por partir, dimidiando, las armas de su madre, la princesa doña Blanca, hija del rey san Luis IX de Francia, con el cuartelado real inverso que había ostentado su padre. Así, se armaron de Francia antiguo, partido de Castilla, medio cortado de León.Los herederos de esta dinastía desheredada, los de la Cerda, entroncaron familiarmente con los condes de Medinaceli, y desde el reinado de los reyes católicos, ya titulados como duques, fueron aceptados en la corte. Desde entonces, alteraron el orden de las armas que habían recibido en herencia disponiendolas en la forma en la que en la actualidad permanecen:Escudo cuartelado: primero y cuarto de Castilla, partido de León, y segundo y tercero de Francia moderno.