
Creado el título por la majestad del rey don Alfonso XIII a principios del siglo XX, pretendía ennoblecer, copiando el sistema nobiliario británico, a aquellos que habían destacado notablemente en la sociedad por diferentes motivos lícitos.
En el caso de don Eusebi Güell se trató de reconocer la excelente administración de la fortuna heredada y la creación de diferentes industrias en el entorno geográfico de la ciudad de Barcelona, aparte el conocido mecenazgo del insigne arquitecto don Antoni Gaudí.
Las armas que escogió don Eusebi como I conde, quedando vinculadas al título fueron, de oro, cabeza de africano de sable. Hace evidente alusión este escudo al origen de la fortuna amasada por el padre del I conde.
