martes, 29 de marzo de 2011

LA SOLUCIÓN AL ENIGMA

HERÁLDICA DE LA IGLESIA DE SANTA CRUZ

Por don José Antonio Vivar del Riego
Licenciado en Derecho
Heraldista

Estimado José Juan:

La cuestión lanzada desde tu blog el pasado día 19 de marzo, festividad de San José, sobre los escudos que adornan el altar mayor de la madrileña Iglesia de la Santa Cruz, fue contestada simultáneamente por mí y por D. Fernando del Arco. En lo que respecta a la identificación de dos de los escudos, los del segundo y el tercer obispo que ocuparon la sede de Madrid-Alcalá, D. Ciriaco Mª Sancha y Hervás, y D. José Mª de Cos y Macho, creo que no hay diferencias apreciables entre nuestros datos.

Respecto del tercero de los blasones, cargado con el anagrama mariano de la M y la A entrelazadas y coronadas, por mi parte indiqué que carecía de datos sobre ningún prelado que hubiese utilizado dicho motivo como único en sus armas. Por su parte, D. Fernando del Arco entendió que se trataba del escudo del primer obispo de la diócesis, D. Narciso Martínez Vallejo Izquierdo, si bien no se correspondería a sus armas gentilicias sino a un infrecuente uso del motivo de un escudete que supera en jefe a sus armas, y que podría significar el Seminario en el que realizase sus estudios este prelado.

Lamento no estar conforme con esta explicación. He comprobado la documentación de la que dispongo sobre D. Narciso Martínez, y observo que tal escudete no aparece en las armas que utilizaba este prelado en la sede de Salamanca, tal y como se aprecia en el blasón que se encuentra en la fachada del Colegio Mayor Montellano de aquella localidad.
Como se puede ver el blasonamiento se corresponde con el aportado por D. Fernando del Arco, si bien no existe tal escudete, lo que no sería lógico si se refiriera a un hecho relativo a la vida del prelado como es su paso por el seminario.

Ahora bien, comentando días atrás estos temas en animada tertulia con otros aficionados, dimos con la clave del asunto: no se trata del escudo de ningún obispo, sino al contrario, del blasón utilizado por la diócesis madrileña. Ello puede comprobarse visitando la página de internet de la actual Archidiócesis de Madrid (http://www.archimadrid.es//), en cuya página de inicio figura como escudo el citado anagrama mariano coronado, acolado de cruz de doble travesaño y timbrado de capelo con las borlas correspondientes a la dignidad diocesana. La única diferencia respecto del blasón representado en el altar de la iglesia de Santa Cruz es que el campo aparece de gules en un caso y de azur en el otro. Ello además explica que el escudete aparezca sumando el blasón de este obispo en la diócesis de Madrid y no en la de Salamanca: no se trata de una referencia al lugar de formación del prelado, como en otros muchos casos de escudetes sumados a armas episcopales, sino a la diócesis de su titularidad.

Un cordial saludo:


José Antonio Vivar

REVISIÓN HERÁLDICA

 Al hilo de la entrada posterior, que usted habrá leído antes, improbable lector, me permito realizar una somera reflexión.
Mantener una cordial tertulia sobre heráldica, cada vez más numerosa y más entretenida, con presencia además del clero castrense, en torno a una comida bien regada con caldos riojanos y a los postres con licores de café es, además de un placer, una fuente de información y reflexiones que se traducen en nuevas entradas para este tedioso blog.
Es norma no escrita nunca celebrarla en fin de semana, viernes inclusive: La familia es lo primero. Existen excepciones, no obstante. Hace escasos días, charlamos en ese privilegiado entorno, aun siendo viernes, sobre el asunto de las armas episcopales representadas en el altar de la nave central de la Iglesia de santa Cruz de Madrid expuestas en este tedioso blog hace escasas fechas.
Don José Antonio Vivar del Riego, quien más sabe hoy en España sobre la heráldica de nuestros obispos, puso en duda la apreciación que el maestro del Arco ofreció en su respuesta a la cuestión planteada. Respuesta que se expuso cumplidamente en este espacio virtual.
Efectivamente, el altar mayor de la iglesia representa sin duda armas episcopales, a tenor del capelo de sinople que las timbra. Los escudos de los extremos del altar están perfectamente datados y cotejados. Tanto don Fernando del Arco como don José Antonio Vivar coinciden en determinar a quiénes pertenecen.

Por el contrario, el escudo central del altar, un campo de azur con el anagrama de María Santísima, no ofrece igual consenso. Para don Fernando se trata de las armas del primer obispo de la diócesis, don Narciso Martínez Izquierdo. Por su parte don José Antonio desconocía, en principio, a quién pudiera representar, a pesar de su ingente sabiduría sobre las armerías episcopales.
Pero en la tertulia del viernes, como ha leído en la entrada posterior, se alcanzó la solución: se trata de las, mal timbradas desde su nacimiento, armas de la diócesis de Madrid. La propuesta de don Fernando del Arco estableciendo que pudieran ser escusón del primer ordinario de la diócesis madrileña resulta poco creíble. Se tienen datadas las armas de don Narciso Martínez Izquierdo en su periplo por las diócesis de Salamanca y de Madrid y ese escusón no existe.
Además, la preeminencia del escudo, ocupando la posición central de la composición representada en el altar, apoya la tesis relativa a su importancia. Se trata, concluimos en la tertulia, de las armas de la entonces diócesis, hoy archidiócesis, de Madrid.
¿Por qué ese error? Porque desde la reforma protestante las armas timbradas exclusivamente con mitra tenían regusto hereje. Los católicos preferíamos sin duda el capelo. Más tradicional.

Pero hoy esa apreciación resulta obsoleta. Las armas de las diócesis católicas deben timbrarse con mitra episcopal.

El capelo, con las borlas y colores que correspondan en razón de la dignidad alcanzada, se reserva a las personas.
Así se legisló en el decreto Ut Sive, en demanda de una cierta uniformidad en las armas que representaran tanto al clero como a las diócesis.

Concluyo proponiendo a los eclesiásticos encargados del asunto una revisión del blasón que representa actualmente la archidiócesis de Madrid, que se expone a continuación, extraído de la página institucional:
El único mueble que aparece en el campo del blasón es a mi juicio correcto. El anagrama de María Santísima, una M y una A entrelazadas, de plata, es coincidente con las iniciales de la propia diócesis.
Pero, aunque en estos tiempos de aguda crisis económica se trata efectivamente de cuestión menor, no puede mantenerse que las armas que representan a una diócesis católica se timbren con capelo. El cumplimiento de la normativa eclesiástica vigente exige recurrir necesariamente al timbre correcto: una mitra.

ACLARACIÓN RECIBIDA

ACLARACIÓN DE ORIGEN

Por don Ángel Alba

Estimado Sr. Carrión Rangel:

En relación con la entrada del 25/08/2009, en la que se publican algunas fotos enviadas por el Sr. Padilla Solano de su visita a Londres, quisiera hacerle una aclaración sobre la correspondiente al águila alemana pintada sobre azulejos expuesta en el Imperial War Museum.
No se encontró en Turquía como se dice, sino en la ciudad de Bagdad, en la pared de una residencia frente al río Tigris y fue retirado por orden del Teniente General Sir William R. Marshall, Comandante en Jefe del Cuerpo expedicionario de Mesopotamia, después de la captura de Bagdad el 11 de marzo de 1917. Me permito esta indicación por si le resulta de interés.

Aprovecho para agradecerle la publicación de tan interesante blog:

Ángel Alba

SOLUCIÓN A LA CUESTIÓN SUSCITADA

RESPUESTA A LA CUESTIÓN PLANTEADA

Por don Javier de Cruïlles
Heraldista

José Juan:

Respecto a la duda que exponía ayer Xavi Garcia en tu blog y que surgió tras una conversación que mantuvimos el otro día, te remito mi opinión al respecto.

En catalán, a los escudos cuadrados apoyados sobre uno de sus vértices se les llama "escut caironat". Un “cairó” es una baldosa. Tengo mis dudas sobre la conveniencia de este nombre (en ambas lenguas), y de los demás que existen en castellano para referirse a un escudo con esta forma:

- Escudo embaldosado: Las baldosas no necesariamente son cuadradas, ya que muy a menudo son rectangulares. Además creo que la posición natural de una baldosa es apoyada sobre uno de sus lados, no de sus vértices.


- Escudo en forma de losange: Un losange es, en definitiva, un rombo, y como tal, dos de sus vértices son ángulos agudos y los otros dos son ángulos obtusos, sin entrar ahora en los grados que debe tener cada uno de ellos. Por lo tanto, un losange nunca puede tener los ángulos rectos. Iría contra su propia naturaleza, por lo tanto considero que esta denominación tampoco es correcta.


- Escudo de ciudad: Esta es la opción de Vicente de Cadenas. No soy yo nadie para corregir al último Rey de Armas de España (sólo faltaría), pero creo que, en esta ocasión, su definición quizás no sea la más acertada, ya que también los pueblos y las villas utilizan escudos con forma cuadrada apoyada en uno de sus ángulos. Además, en Cataluña sí es obligatorio que los municipios usen los escudos con esta forma, pero es el resto de España, esta medida no está adoptada, así que creo que podría dar lugar a confusión.


- Escudo municipal: Al igual que la anterior, no solo lo municipios usan estos escudos. También las provincias y los consejos comarcales. Por lo tanto no es estrictamente municipal.

La verdad es que desconozco del todo si existe, en castellano, una palabra que defina, de forma clara, concisa e inequívoca, los escudos con forma de cuadrado apoyado sobre unos de sus vértices. No obstante, me inclino a pensar que no es así, por lo que, llegado el momento, habría, quizás, que plantearse la posibilidad de consensuar un término que defina este tipo de escudos. Mi propuesta: escudo cívico. Entendiendo cívico como relativo a la heráldica cívica, no el propio del ciudadano o de la ciudad.

Javier de Cruïlles

RESPUESTA AL ARMORIAL PAPAL

"ENLACE A ARMORIAL VIERNES 23 de MARZO DE 2011 / ARMORIAL PAPAL"

Por don Fernando del Arco García
Presidente de la Agrupación Ateneísta de Estudios Vexilológicos, Heráldicos y Genealógicos


No deseo nunca enmendar la plana y y menos a don Álvaro Zapata, eximio investigador y magnífico expositor del Derecho Heráldico.

En primer lugar, una vez más, insisto en recomendar que no se use la palabra ARMAS en los escudos de los esclesiásticos, pues el ejercicio de la milicia no es propio de la Iglesia por razones doctrinales, mejor usar la voz BLASÓN, como más genérico.

Dicho esto, pregunto a don Álvaro si se está refiriendo al célebre fray Malaquías; si es así le recomiendo releer ( si no lo ha hecho ya), el libro de Jean-Charles de Fontbrune: LA PROFECÍA DE LOS PAPAS (Colección enigmas del Cristianismo); "Mosiú" de Fontbrune es uno de los muchos intérpretes de fray Malaquías También recomiendo a nuestros improbables "bloguistas" entrar en Google con la expresión: san malaquias y verán las muchas opiniones y su biografía.

Concluyo: El Apocalipsis, será cuando Dios quiera, a pesar de San Juan.

lunes, 28 de marzo de 2011

CUESTIÓN

CUESTIÓN PLANTEADA EN RELACIÓN A UNA TRADUCCIÓN

Por don Xavi Garcia
Heraldista

Os planteo una duda con una traducción.

En la heráldica cívica catalana, es fácil encontrarse con un escudo con forma de cuadrado apoyado sobre uno de sus vértices, haciendo que las diagonales del mismo se sitúen en los ejes horizontales y verticales. De hecho, el reglamento sobre los símbolos de los entes locales obliga a su uso, para así diferenciarse de la heráldica gentilicia.

En catalán, decimos "Escut caironat" a la forma del escudo, a "cairó" cuando es una figura, como en el escudo de la diputación de Barcelona o lo que debería haber en el escudo del marqués de Samaranch en lugar del losange. El problema viene con la traducción y a ver si vosotros como expertos en heráldica en castellano me podéis ayudar.

Esa forma de escudo, según Vicente de Cadenas, en su diccionario lo define como "Escudo de ciudad". A mi me suena que en otro libro suyo, el de Fundamentos de heráldica, lo citaba como "Escudo de municipio". En el decreto sobre los símbolos locales de las entidades de Catalunya en la versión en castellano se le llama "escudo embaldosado", o sea, con forma de baldosa. En la edición en castellano del Diario Oficial de la Generalidad de Cataluña cuando aparece un escudo viene como

"Escudo en forma de losange con ángulos rectos".Esa última forma me parece un error por definición, ya que un losange no puede tener los ángulos rectos.

Los valencianos no traducen el término. Cuando aparece la figura en un escudo, en la versión en catalán, bueno, en valenciano, dicen que es un cairó y en la traducción al castellano le siguen llamando cairó, cuando ese término no viene recogido en el diccionario de la RAE. En cambio sí que viene en el DIEC definiendo cairó como baldosa cuadrada. Aunque otras veces traducen "Escut caironat" por "Escudo cuadrado apoyado sobre uno de sus ángulos" como en el escudo de Morella.

En las islas baleares los escudos que encuentro con esa forma solo encuentro los documentos en catalán, no veo las traducciones al castellano y no sé cómo lo traducen. En documentos antiguos lo veo traducido como escudo de dama o losange, sobre todo desde Madrid, lo he visto en BOES antiguos y en peticiones de oficialización de escudos catalanes antes de transferir la competencia a las comunidades. Pero es un error, un escudo de dama o en forma de losange es una cosa y el de municipio otra.

¿Qué opináis? ¿cómo se traduce esa forma?
Xavi Garcia

ARMAS DE NUEVA CREACIÓN

Estimado Sr. D. José Juan Carrión:

Me presento. Mi nombre es Fernando J. Lucena del Puerto y Gómez-Carvajal, soy farmacéutico y resido en Huelva. Le transmito mis felicitaciones por su ameno blog, del cuál soy lector asiduo desde un tiempo a esta parte.

Hoy me pongo en contacto con usted porque es para mí una gran satisfacción anunciarle la adopción de nuevas armas para mí y mi linaje. Puede usted ver su dibujo en la imagen adjunta.
Las blasono de la siguiente forma: Escudo español partido, primero cuartelado, 1 y 4 en campo de oro tres fajas de gules, 2 y 3 en campo de púrpura copa de Hígia de oro con una serpiente de sinople enroscada, segundo en campo de plata un cuervo de sable sosteniendo en el pico una palma de sinople.

Paso ahora a explicarle la razón de estas armas. En primer lugar el cuartelado de oro con tres fajas de gules recuerda a las armerías propias de los Gómez y a la vez a las de los Palafox, linajes ambos de los que desciendo. En segundo lugar los cuarteles 2 y 3 sobre el campo púrpura, color propio y típico de la Farmacia, el símbolo universal de la misma la Copa de Hígia con una serpiente enroscada. Estos cuarteles representan la tradición farmacéutica de mi familia, así como mi condición de tal.

En segundo lugar el cuervo de sable sosteniendo la rama de palma, es la alegoría de San Vicente Mártir, que tras su martirio fue arrojado a un estercolero, donde los restos fueron protegidos por un enorme cuervo. San Vicente Mártir es patrón de Lucena del Puerto, mi localidad de nacimiento, además de mi apellido paterno. De hecho el cuervo con la palma, aparece en el escudo municipal.

Para terminar quiero reseñar, y agradecer, a un buen amigo, jurista en ciernes y futuro militar, sus consejos y ayuda para el diseño, dibujo y blasonamiento de mis armas nuevas, cuyo nombre seguro que le suena por haber participado en alguna ocasión con su magnífico blog. Me refiero a D. Álvaro Zapata, excelente caballero andaluz de los que apenas si quedan ya en su franja de edad y fuente de información y saber inagotable, sobre cualquier rama que se le pregunte. Una gran persona que me honra con su amistad.

Nada más Sr. Carrión, reciba mis mejores deseos para su blog, y un cordial saludo de,

Fernando Javier

domingo, 27 de marzo de 2011

NUEVAS ARMAS

Hoy se propone a su consideración, improbable lector, un atento escrito en el que se revelan los motivos de elección de armas nuevas por parte de don José Antonio Álvarez Domínguez.

Como comprobará, se trata de una composición distinguida, sin particiones y bien conformada en cuanto a los motivos de disposición de los diferentes muebles. Las que siguen son las palabras de don José Antonio.

Señor mío:

…En cuanto a mis armas, si están bien "amuebladas" es gracias a Don Fernando Martínez Larrañaga que me asesoró en el asunto. Según me indicó en su momento, el blasón sería así:
"De azur, dos espadas al natural puestas en aspa, acompañadas de tres flores de lis de oro, en los flancos y punta, y de una corona antigua también de oro en jefe; sobre el todo un yelmo puesto de frente, de plata, rodeado de un laurel de oro. Jefe de plata con una balanza de justicia de azur acompañada de dos libros de sinople."

La explicación de tal atribución sería la siguiente: el campo en azur y las lises, así como la corona antigua y el yelmo, hacen referencia al origen de la línea materna de mi familia, por línea materna hasta la tercera generación (mi abuela y su madre a su vez), ya que mi tatarabuelo fue el último Señor de Montpellier, huido en el siglo XIX de aquellas tierras galas, por las persecuciones sufridas por la nobleza por entes revolucionarios. Este buen hombre, Don José Ley de Montpellier, llegó a tierras gallegas y desposó con una señorita de la familia Cruceiro, trasladando luego domicilio a Cádiz y posteriormente a Sevilla. Por tanto, mi bisabuela (nacida en Cádiz), Dª María Ley y Cruceiro, era la heredera de aquel Título (hija única). Pero no pasó a ella, ignorando actualmente el motivo (tengo que hacer alguna investigación al respecto algún día). Sé que, por amistad, lazos familiares o algo parecido con los Montpensier, mi familia obtuvo el Privilegio Real de los amarres de buques en el Puerto de Sevilla, desde el primer cuarto del s. XX hasta casi finalizar el mismo, en que los movimientos sindicales le arrebataron la empresa a mi primo-hermano. Como anécdota decir que, S.M. Don Alfonso XIII más de una vez requirió de los servicios de mi bisabuelo para que, sin acompañamiento de escolta y corte, lo desplazara de incógnito en su barca hasta Sanlúcar de Barrameda, donde gustaba de su manzanilla y de alguna "aventura", lejos del protocolo.
Siguiendo con mis armas, las espadas y el laurel, hacen referencia a mi abuelo paterno, General del Arma de Infanteria, Caballero de la Orden San Hermenegildo y Doble Mutilado.

En jefe estaría lo que se refiere a mi humilde persona: Balanza de Justicia por ser Diplomado en Derecho Tributario y Asesoría Fiscal, así como profesional de la Seguridad Privada. Los libros, dan fe de mi pasión: la literatura en todas sus facetas, incluida la Historia (la cual, si el tiempo no lo impide y Dios me da fuerzas, iniciaré el próximo el correspondiente Grado universitario a través de la UNED, como reto a mis casi 43 años), que son de sinople, por ser el color representativo de mi mes de nacimiento, mayo.

Y ahora, permítame la licencia ya que, picado el gusanillo en esto de la Heráldica, hace poco he diseñado unas armas a mi esposa, la cual sometí a opinión de Don Ignacio Koblischek, que sin ningún pero (lo cual supongo se debe a que no cometí errores graves), me registró en su magnífico armorial.

Estas armas son así:
Es un diseño sencillo, que blasono así:

"Escudo oval. De púrpura, un Águila Imperial Ibérica (Aquila Adelberti) azorada, al natural, superada por dos soles en esplendor de oro".

Este diseño tiene su explicación, por supuesto: Púrpura por la cualidad humana de la familia como institución soberana de un hogar. El Águila Imperial Ibérica, como reina de los cielos españoles, tal como mi señora es reina y señora de su casa. Los dos soles, por sus dos pasiones: su familia y su hogar.

Ha sido un placer el departir con usted,

Reciba un cordial saludo.
José Antonio Álvarez Domínguez