En la entrada de hoy se propone una fotografía. Fotografía tomada en una capilla de Inglaterra.
Se trata del santuario de Santa María de Lindisfarne.
Lindisfarne es una pequeña isla perteneciente a la región de Northumberland en la que se levanta un castillo-monasterio.
Localizada en la costa oriental del norte de Inglaterra, muy cerca de la frontera con el reino de Escocia, fue el primer monasterio atacado por los vikingos en el año 793.
El monasterio fue fundado a principios del siglo VII por san Aidán, un monje irlandés que evangelizó las inhóspitas regiones del norte de Inglaterra.
Con el tiempo devendría en un importante núcleo de cultura. A su scriptorium se deben algunas conocidas obras como los evangelios de Lindisfarne, que son los más antiguos textos bíblicos en lengua inglesa.
La capilla del lugar, perteneciente al rito cristiano definido como comunión anglicana, mantiene el buen gusto, muy propio de aquellas tierras, de ornamentar sus antiguos muros con un escudo. Escudo complicado que demuestra representar a alguna linajuda familia dueña, en su momento, de la isla.
En este enlace se pueden apreciar algunos detalles de la construcción.
Localizada en la costa oriental del norte de Inglaterra, muy cerca de la frontera con el reino de Escocia, fue el primer monasterio atacado por los vikingos en el año 793.
El monasterio fue fundado a principios del siglo VII por san Aidán, un monje irlandés que evangelizó las inhóspitas regiones del norte de Inglaterra.
Con el tiempo devendría en un importante núcleo de cultura. A su scriptorium se deben algunas conocidas obras como los evangelios de Lindisfarne, que son los más antiguos textos bíblicos en lengua inglesa.
En este enlace se pueden apreciar algunos detalles de la construcción.
Hubiera querido comenzar esta entrada con la frase: Quien estas líneas escribe… pero nos advirtió un compañero de armas, el también comandante don Daniel Marín Mohino, que hablar de uno mismo en tercera persona resultaba pedante.
el príncipe de Asturias,
En el dibujo que sigue se muestran las armas que ha venido usando, sus armas familiares, cargadas de franco cuartel de Malta, hasta su elección como príncipe soberano de la orden.
Las que siguen, son las armas del mismo una vez requerido para el cargo que ocupa, cuarteladas con las de la orden.
El estandarte que hoy se propone es el que recoge sus armas familiares:
El siguiente estandarte que se propone es el del muy nombrado en este espacio virtual, sacerdote norteamericano Guy Selvester, docto heraldista cuyo blog,
tras una larga evolución que ya se expuso en otra ocasión.
Posteriormente, con absoluto acierto, ha creado un elegante estandarte que refleja su heráldica. 
hoy se proponen las siguientes:
Se trata de un escudo que representa las armas del conde de Barcelona, que adoptara por herencia de varonía el rey de Aragón, partido con la cruz de san Jorge, que simboliza a la ciudad de Barcelona.
que adorna repetidamente la ciudad.
En relación a los palos del conde soberano de Barcelona recordar someramente que fue el conde don Ramón Berenguer IV,
soberano de los condados catalanes, que hoy llamamos principado de Cataluña, quien por primera vez adornó su escudo con ese motivo.
Cuentan que la elección vino inspirada en el a modo de paraguas, el ombrellino, que servía de señal al papado, cuyos gajos eran invariablemente de gules y oro.
Se trae de nuevo a su memoria, improbable lector, que la heroica escena del rey Carlos de Francia, rasgando el escudo de Wilfredo el velloso con la sangre de este reclamando venganza
es absolutamente anacrónica, toda vez que los primeros escudos que portaron motivos heráldicos nacieron cientos de años después. Es una puesta en escena muy didáctica para recordar la partición y los colores pero absolutamente irreal.
Es decir, cuentan que san Jorge, el personaje histórico, no existió realmente y que, desde luego, de haber existido, allá por el siglo V, no habría portado motivo heráldico alguno.
Y es que consideran que este personaje no es más que una parte de la mitología cristiana que ve en el caballero virtuoso que vence al dragón, un modelo de hombre cristiano que lucha contra la tentación hasta vencerla.
Las armas atribuidas tradicionalmente a este héroe cristiano mitológico son una genérica cruz de gules, cruz tintada de la sangre que representa la lucha, sobre un puro campo de plata.
Región militar pirenaica occidental:
Institucionalmente se da una extraña explicación al campo del cuartel principal de estas armas, haciendo referencia a que el esmalte elegido, sinople, denota su demarcación, aspecto que no entendemos salvo que se quiera significar que, solo el norte de esta España cada vez más seca, permanece verde.
Tiene la deferencia de remitir nota don José Luis Sampedro Escolar, en relación con el brillante capítulo de la orden militar de san Hermenegildo celebrado en San Lorenzo de El Escorial, al que acudió en calidad de caballero divisero del ilustre solar de Tejada.
Tras la imposición de condecoraciones, se celebró la Santa Misa, oficiada por el arzobispo castrense, y tuvo lugar la reunión del Capítulo, presidido por el Soberano de la Orden, Don Juan Carlos I, acompañado del Príncipe y del Infante Don Carlos. Mientras se celebraba esta sesión, el resto de los asistentes pudieron escuchar un breve concierto de la Escolanía, dirigida por D. Javier Martínez Carmena.
S.A.R. el Infante don Carlos de Borbón-Dos Sicilias, ocupó lugar preferente como Soberano de la Orden Constantiniana de San Jorge y caballero del Toisón de Oro, encabezando las representaciones de corporaciones nobiliarias y entidades afines, como las Órdenes de Santiago, Alcántara, Calatrava y Montesa, las Reales Maestranzas de Caballería, el Real Cuerpo de la Nobleza de Madrid, los nobles linajes de Segovia, el Ilustre Solar de Tejada, la real hermandad de caballeros de san Fernando, los Infanzones de Illescas, los caballeros y escuderos de Cuenca, los cubicularios de Zamora, la Cofradía de Investigadores y un largo etcétera. Al acto asistieron también la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, el alcalde del Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, José Luis Fernández-Quejo, el delegado del Patrimonio Nacional, Pablo Larrea, el Gran Canciller de la Orden, General Rodrigo y el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general del Aire José Julio Rodríguez, entre otras personalidades, así como una muy numerosa representación de los agregados militares acreditados en Madrid.
La celebración del capitulo del año 2009 coincide con la reapertura de la Real Basílica, tras acometer Patrimonio Nacional un ambicioso proyecto de rehabilitación que abarca desde la restauración del cimborrio, de los carrillones o del órgano hasta la de las pinturas de Lucas Jordán, del retablo y de los cenotafios de Carlos V y Felipe II, de Leoni.
Doña Blanca de Igual nació en Madrid en 1880. Casó con el vizconde de Llanteno habitando el palacete que nos ocupa donde, siendo gran aficionada a la política en una época en la que las mujeres tenían tal área vedada, recibía habitualmente la visita de insignes próceres como Miguel Primo de Rivera o José Calvo Sotelo.
Dando continuidad al tema de las armas utilizadas por nuestros compañeros del ejército de tierra, como distintivas de sus unidades, portadas en la manga derecha de sus guerreras,
hoy se proponen algunos escudos más.
En azur, llave de oro puesta en palo, con el ojo en jefe y el paletón hacia la diestra, acompañada de las iniciales de oro de los reyes católicos, la F a la diestra y la Y a la siniestra. En punta ondas de plata y azur.
La llave es símbolo de pretensión de recuperación del dominio sobre el exiguo monte denominado Gibraltar, cuyas armas
fueron concedidas por la reina Isabel, la católica, en 1502. Hoy, esa roca no es otra cosa que una cueva de ladrones dedicados al contrabando, bajo el amparo del desgobierno inglés.
Las ondas, por fin, indican el dominio efectivo que esta región militar ejerce sobre las aguas del estrecho que separan España de África.
Las señales surgieron en un momento en que la sociedad europea concedía notable importancia a los símbolos, especialmente a los contenidos en las armerías. Pero esas armerías se heredaban sin ocasión de poder alterarlas. En consecuencia, acompañando a esas armas, surgieron las señales, que no eran sino figuras heráldicas aisladas, que elegía libremente el poseedor y que, al contrario que sus armas heredadas, podía cambiar a su antojo o mantener si era de su agrado.
La señal que eligió la reina doña Isabel I fue un haz de flechas. Flechas cuya inicial era coincidente con la del nombre de su esposo, el rey don Fernando II. Del mismo modo, este rey eligió por señal el yugo, cuya inicial era compartida con el nombre de la reina, que entonces se escribía Ysabel.
Original escudo que se blasonaría de esta forma: Las armas del conde soberano de Barcelona, vestidas de gules en la diestra y de plata en la siniestra.
La región de Albacete viene representada por el campo de plata de la siniestra.









