Se hablaba en la entrada de ayer de figuras decoradas con motivos heráldicos. La trístemente reciente muerte del príncipe soberano de la orden de Malta, trae a colación esta impresionante figura: 


Jonathan R. Baker, miembro de American Heraldry Society, trae por armas:
Esta misma figura, puede verse en la red bajo otro aspecto, con otras armas:


Sí se entiende perfectamente la necesaria defensa de un símbolo particular. Máxime cuando se trata de la señal gráfica de una institución que tan grandes servicios prestó a estos reinos y a la cristiandad entera. Pero considerar apropiación de símbolo propio, el disponer en la puerta de un domicilio una cruz flordelisada de gules, parece desproporcionado.
Añadir a la entrada de antesdeayer, que los llamados palos de Aragón, no son tales. Son los palos del principado de Cataluña o mejor del condado soberano de Barcelona. 
El escudo de los cuatro palos, lo es del reino de Aragón, en tanto que el heredero del matrimonio de Ramón Berenguer IV y Petronila, Pedro II, fue ya rey de Aragón, pero con las armas de su padre, el conde de Barcelona.

Se propone, improbable lector, la visita a esta página, http://www.cattoliciromani.com/forum/showthread.php/stemmi_dei_vescovi_delle_diocesi-2860.html, en la que se exponen someramente escudos episcopales de obispos católicos. La mayoría de los escudos proceden, dado que la página es italiana, de escritores de los antiguos reinos y estados soberanos que hoy son Italia. No obstante hay una buena colección de escudos episcopales de otros países. Sobre todo de Estados Unidos. Se trata de un verdadero armorial: Es decir de una relación nominal y gráfica de escudos. Sin entrar en más disquisiciones sobre el blasonamiento de los mismos, la idoneidad de su elección o los motivos que llevaron al poseedor de cada escudo a escoger esas armas.
Esto da pie a una reflexión. Breve pero pretendidamente reveladora de la evolución de la heráldica. De la evolución de la transmisión de esta ciencia.
Esta moda, inicialmente, solo durante unos años, fue propia de caballeros, con el ánimo de ser reconocidos a través de su señal armera. Pero en pocos años, se descubrió el valor ornamental de los emblemas heráldicos y se extendió con rapidez desconocida a todas las capas sociales. A todas. De esta forma, en la región formada por los reinos que hoy son España, se comenzó a ornamentar todo tipo de utensilios con las armas del poseedor. La decoración aquí, en estos reinos, se basaba sobre todo en la repetición. En diversos monumentos, sobre todo funerarios de esta etapa, en los que reposan personajes ilustres, se puede comprobar como, el valor ornamental imperante, era la repetición de las armas del poseedor.
En estos reinos de España, el escudo suponía la acepción familiar. Es decir, toda la familia comenzó a portar las mismas armas. Y así los más diversos utensilios, ropas, lo más variado de los usos y costumbres, se vio adornado con los escudos de familia del poseedor.
Desde esta situación, trascurrido un tiempo, se comenzó a considerar el valor ornamental de la heráldica desde el punto de vista de la colección de escudos: Del armorial, como la página cuya visita se ha propuesto al comienzo de esas líneas. Y así surgieron extraordinarios exponentes de lo que hoy consideramos joyas heráldicas: El armorial de Gelre, el libro de la cofradía de Santiago de la Fuente o el armorial de Urfé. En esta página puede observar algunas de aquellas joyas: http://www.heraldique-europeenne.org/Armoriaux/Gelre/Index_General.htm. Añadir que a un armorial inglés, el armorial Segar, el Segar´s roll of arms, se debe la existencia del actual escudo de Galicia. Y esto ocurrió porque el autor del armorial, dibujó un cáliz para dar unas armas a un rey del que había oído hablar, el rey de Galicia. Y dibujó para él unas armas parlantes: Calice, en inglés, significa cáliz.
Después y durante siglos, la heráldica cayó en una decadencia absoluta. Desde mediados del siglo XX y hasta hoy parece recuperarse en buena medida esta ciencia. Hoy el campo heráldico es más amplio. Aborda sobre todo investigaciones de carácter histórico, determinando a quien pertenece un escudo cualquiera hallado en, por ejemplo, una tumba en una iglesia de un pueblo castellano.
Otra corriente muy atractiva, busca determinar cuales fueron los motivos que condujeron en el pasado o han conducido en la actualidad a un personaje, a optar por unas armas cualesquiera… De esta forma se ha alcanzado un nivel científico que se tenía olvidado en los últimos siglos.
Y de esta forma se mantiene viva no solo la heráldica en tanto adopción de armas por personajes vivos, sino también en tanto mantenimiento científico de una ciencia auxiliar de la historia. 
En la página que se adjunta: http://ret001qm.eresmas.net/vaticano.htm, podrá encontrar, improbable lector, copia de la emisión de monedas de euro del estado Vaticano. Entre ellas se encuentran las correspondientes a uno y dos euros de la última sede vacante en la que el cardenal camarlengo, el cardenal que quedó al mando de la iglesia universal, era el español Martínez Somalo y cuyas armas se representaron en dichas monedas, bajo el umbrelino de la sede vacante. 
El papa era tradicionalmente cubierto por un paraguas, el umbrelino, cuyos gajos se coloreaban de oro y gules.

