domingo, 22 de mayo de 2011

REFLEXIÓN POSITIVA

Sí, efectivamente no he añadido comentario alguno a la denuncia que formuló, hace un par de días, el merecidamente reconocido como brillante heraldista don Carlos Cerda Acevedo.
Como recordará, improbable lector, don Carlos expuso en un mensaje que tuvo la deferencia de remitir al correo del blog, la existencia en la red de unas supuestas armas gentilicias que se parecen alarmantemente a las de quien estas líneas suscribe.
Esas supuestas armas corresponderían, atendiendo a la publicidad que se exhibe en la propia página origen de esta entrada, a la familia Carbano. Pero no son tales. Se trata tan solo de un reclamo publicitario.
Al contrario de lo previsible, me parece excelente que los creadores de esa página se hayan basado en mis propias armas para llamar la atención de quienes curioseen buscando información sobre heráldica. Si se lo plantea, improbable lector, es un motivo de insana vanidad, de orgullo y satisfacción que diría alguien, que el diseño de mis armas se considere tan estético como para ser considerado un reclamo publicitario.
En cualquier caso además, no son exactamente mis propias armas. Se trata de una composición basada en las mismas, pero strictu sensu, son otras. Sobre la base del diseño original se han cargado dos elementos más que cualquier iletrado en heráldica considera, junto con la espada, como más propios de nuestra ciencia: el león rampante y las flores de lis.
Recordar, para concluir, que ya se expuso algún detalle sobre esos tres muebles al tratar la idea inconsciente que los no versados en nuestra ciencia consideran como elementos más propios de la heráldica. Fue en una lejana entrada:
http://blogdeheraldica.blogspot.com/2008/08/inconsciente-herldico.html