
Y es que, como se explicó en una entrada reciente, todo aquello que se dispone en unas armerías, los esmaltes, las particiones, los diferentes muebles, intenta transmitir un mensaje. Consecuentemente, si se alteran las circunstancias personales es lógico que las armas evolucionen de forma pareja.
Hoy se llama su atención, improbable lector, sobre las nuevas armas adoptadas por el arzobispo LeGatt, de la diócesis canadiense de San Bonifacio.
Este arzobispo nació el 6 de mayo de 1953 en Melfort, en la provincia canadiense de Saskatchewan. Vocación tardía, fue ordenado sacerdote en 1983, ya con treinta años de edad, en la ciudad que debe su nombre al consorte de la reina Victoria I de Inglaterra, llamada Príncipe Alberto. Allí permaneció a cargo de una parroquia hasta que, el cinco de octubre de 2001, fue ordenado obispo recibiendo el encargo pastoral de regir la diócesis de Saskatchewan.
Sus armas episcopales, fantásticamente ejecutadas,


Recientemente, el veintiuno de septiembre de este año, monseñor LeGatt alcazó la condición arzobispal al ser requerido a la diócesis de San Bonifacio, en la provincia de Manitoba de su país. Consecuencia del traslado ha adoptado nuevas armas. Son las que siguen:

Las novedades son dos: El llamativo cambio de esmalte del propio campo del escudo, que de sinople pasa a azur, y la faja ondada, que simboliza el río Rojo, en cuyos alrededores el primer obispo de San Bonifacio, en el siglo XIX, estableció una misión que fue el origen de la ciudad.
En este enlace, en inglés, se muestran los detalles: http://www.archsaintboniface.ca/english/archbishop/coat_of_arms.html