sábado, 5 de septiembre de 2009

REGISTRO INTERNACIONAL DE ARMAS GENTILICIAS: LA ACTUALIDAD HERÁLDICA

Se ha hablado recientemente del debate que se ha suscitado en el foro de la página dedicada a la heráldica comercial denominada heraldaria, sobre los reyes de armas y los registros de armas.

En el ámbito de dicho debate se produjo una de las intervenciones más brillantes y que más nos ha servido para reflexionar sobre la actualidad de la heráldica. Discurso que hoy proponemos a su consideración, improbable lector. Se trata de las palabras de don Ignacio Koblischek que explican su idea de la evolución y vigencia de la heráldica. Palabras que se trascriben, extractadas, con el permiso expreso de su autor.

Dice el señor Koblischek en relación con la evolución de la ciencia heroica: En el siglo XII, origen de la heráldica, los escudos se crean espontáneamente, por imitación y por intuición. La heráldica no esta cerrada a ninguna clase social, es gratuita y goza de una enorme popularidad, expandiéndose rápidamente por toda Europa. Surgen continuamente nuevas formas, combinaciones, muebles. La imaginación predomina. La estética y la elegancia son sus guías.

Favorece enormemente, en su difusión y aceptación, la utilidad de este sistema emblemático, ya que es usado, sobre todo, en los sellos de validación, tiene un gran valor identificativo, representativo y ornamental y sobre todo, tiene la capacidad de aglutinar en uno sólo todos los sistemas emblemáticos anteriores.

Llegamos al siglo XIV, y las características que impulsaron al sistema desaparecen, es decir, la espontaneidad, gratuidad, accesibilidad, utilidad y ornamentación. Así los reyes de armas debido a la precariedad de su situación inventan las Certificaciones de Armas como medio de ganarse la vida, y lo peor aún se hace creer a la gente que el único medio de poder utilizar un escudo es por medio de este documento.

Con todo ello el sistema heráldico había muerto. Dejaba de tener espontaneidad, gratuidad, accesibilidad, utilidad y carácter ornamental. Ante toda esta situación la heráldica ha resistido como una caricatura de si misma, ridiculizada en definitiva.

En cuanto a la actualidad de la heráldica añade: Es a mediados del siglo XX cuando ha resurgido de nuevo esta ciencia: Con Cadenas, que propugnaba la capacidad heráldica individual, la heráldica abierta a todos; con Menéndez Pidal, que estudia el sistema heráldico como fenómeno humano; con Martín de Riquer, Floresta, Pardo de Guevara, Bugallal... que en definitiva han devuelto el esplendor a esta ciencia. Pero, desde mi punto de vista, faltaba un paso: Devolverla al conjunto de la sociedad, hacerla de nuevo accesible, espontánea, devolverla al ámbito privado.

Para ello ideamos RIAG, donde cualquier persona puede inscribir o registrar gratuitamente su escudo, como lo han hecho muchas personas. Escudos organizados y diseñados por ellos mismos. Donde pueden encontrar asesoramiento y, si lo desean, que organicemos, dibujemos y registremos su escudo ante notario. Pero para todo ello se necesita ofrecer información al público en general, desterrar mitos. Comenzamos hace apenas dos años y llevamos ya más de 300 registros, casi como la producción total del Cronista Rey de Armas Rújula y Vaca.

En relación a los reyes de armas añade: No tengo ningún interés en intentar ser Cronista o Rey de Armas, ya que pienso que no es posible que el sistema evolucione si está en manos de una o dos personas, disminuye la creatividad y la imaginación y se hace selectivo y caro.

Tampoco estoy a favor de que esta figura vuelva a ser reconocida por las razones que he explicado antes. No entiendo la obsesión de que el Rey tenga que figurar, autorizar y dar el visto bueno a unos emblemas que son de carácter privado, como dice el Consejo de Estado. Es como si tuviera que dar el visto bueno a mi firma o al logotipo de mi empresa.

Volver a la heráldica de reyes de armas, corporaciones nobiliarias y sólo para unos cuantos es condenarla a la desaparición.

Y concluye el señor Koblischek con estas ideas: En definitiva, las personas que registran sus escudos en RIAG son personas que quizá no hubieran solicitado nunca una Certificación de Armas. Pertenecen a todos lo ámbitos sociales, culturales y económicos. En definitiva, una heráldica espontánea, accesible, gratuita (cada cual puede registrar su escudo gratuitamente siempre que se envíe dibujado), con imaginación y diferente.

En cuanto a la utilidad actual de la heráldica, muchas personas me preguntan, para qué sirve un escudo realmente. La utilidad en la actualidad es la de proyección de la personalidad mediante una imagen que representa al titular en diferentes objetos personales. Por ejemplo la representación o identificación en membretes, sellos personales. Pero aunque no tenga gran utilidad, sí que tiene, y eso es lo atractivo del sistema, un enorme valor, tanto personal, como simbólico, familiar y ornamental, que es lo que, en definitiva, lo hace diferente a todo sistema emblemático y por lo que hasta la fecha no ha podido ser remplazado.

Desde que iniciamos el RIAG hemos visto como el interés por la heráldica crece día a día. Es comprobable por el número de visitas a la página y por los mensajes que recibimos a diario.

Pensamos que este es el camino y no otro. Llevamos poco tiempo, apenas dos años, muy poco para poder apreciar un cambio significativo, pero el esfuerzo va dando resultados. El cambio se ha dado, no en persistir en los Reyes de Armas o la autorización real, sino que se ha dado en apertura, información, posibilidades económicas, admisión de nuevas formas, figuras, piezas y demás.

Ignacio Koblischek.

viernes, 4 de septiembre de 2009

EL SÍMBOLO DE LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD DE MADRID

El póster que sigue es el emblema que la iglesia de Madrid ha elegido como distintivo gráfico de la jornada mundial de la juventud, que se celebrará en la capital en el año 2011.El curioso diseño, que parece inacabado, alude a dos motivos gráficos:Por un lado se representa la corona de María Santísima, dado que la advocación de la Almudena, imagen coronada, es la patrona de Madrid.Y por otro, la letra M alude a la inicial de la ciudad convocante y a la del propio nombre de María.No se puede pasar por alto el recuerdo de quien inmortalizara la M como símbolo, desde entonces universal, de representación de María Santísima, el papa Juan Pablo II.El propio arzobispo de Madrid, don Antonio María cardenal Rouco Varela, dispone, entado en punta, un cuartel de gules cargado con una M de plata, que son las armas de la diócesis de Madrid.

jueves, 3 de septiembre de 2009

BLASONES HISPANOS


Ya se ha comentado en alguna ocasión la existencia de una excelente página en la red dedicada no solo a la heráldica, sino a la nobiliaria y a otras ciencias afines. Se trata de la, merecidamente famosa página denominada blasones hispanos que a buen seguro, improbable lector, ha visitado en multitud de ocasiones.Desde este tedioso blog se desea felicitar a los realizadores de esa página que, con su buen criterio y rigor, mantienen una muy cuidada presentación y un mejor contenido. Como siempre se ha hecho desde este espacio virtual se le anima, improbable lector, a rendir visita a página tan ejemplar, sin olvidar su excelente foro y su ameno blog.

CAPACIDAD DE ELECCIÓN HERÁLDICA INDIVIDUAL

Escribe un atento mensaje don José Antonio Segura Portela, distinguido caballero natural de la ciudad de Cádiz, aunque residente en el vecino Puerto de Santa María.

Remite unas líneas para explicar cuales han sido los motivos de elección de sus elegantes y bien dispuestas armas, cuyo diseño es el que sigue:Se trata de un partido en honor a sus dos familias de origen: Oro por la paterna y plata la materna. En el primer cuartel, el correspondiente a su herencia de varonía, sobre el campo de oro ha dispuesto una cruz flordelisada de gules. Cruz que alude a sus arraigados valores cristianos y que recuerda a la que aparece en las armas de la diócesis de Cádiz.

En el segundo cuartel, de plata, ha diseñado cuatro fajas de azur, en referencia a los miembros que componen su familia.Armas en suma que, atendiendo a la capacidad heráldica individual, que desde su origen en el siglo XII caracterizó a las armerías de estos reinos que hoy son España, ponen de manifiesto la vigencia de esta ciencia.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

CAPELLANES CASTRENSES, Y II

Envía un atento escrito un sacerdote, antiguo conocido de este lugar virtual, de quien se ha hablado en la entrada inmediatamente anterior. Se trata de don Miguel Ángel García Arteaga, que es rector del Colegio Sacerdotal Castrense "Juan Pablo II" y cuyas armas son las que siguen, timbradas con el capelo con los cordones y borlas entrelazados de negro e hilos de oro, propio de los capellanes castrenses y de los capellanes de la corte del rey.En su mensaje expone las armas de dos nuevos sacerdotes castrenses. Estas que siguen son sus palabras.

Estimado Don José Juan:

Desde el próximo mes de septiembre, los Reverendos Señores Don José María Pérez Chaves y Don Víctor Seoane Rodríguez, últimos sacerdotes ordenados en el Arzobispado Castrense, se incorporarán a sus nuevos destinos asumiendo las funciones propias de los capellanes de las Fuerzas Armadas de España.

Con la autorización de ambos es para mí una gran satisfacción poner a su disposición las armas que cada uno de ellos ha adoptado, por si le resultara interesante publicarlas en su blog.

Atentamente:

Miguel Ángel García Arteaga
Rector del Colegio Sacerdotal Castrense "Juan Pablo II"

Las armas de don José María Pérez Chavesy las armas de don Víctor Seoane Rodríguez

CAPELLANES CASTRENSES I

Se trae a su memoria, improbable lector, una antigua entrada que sirve de introducción a la que seguirá.

Hoy se desea proponer la figura de algún sacerdote de los varios que escriben con asiduidad a la dirección de correo de este blog. Envía un atento mensaje un sacerdote español perteneciente al arzobispado castrense, don Miguel Ángel García y Arteaga.

Aporta en su correo una nueva idea que no conocíamos sobre el ingenioso y antiguo sistema eclesiástico de determinación de la categoría en la jerarquía de la Iglesia que se explicó recientemente. Estas son sus palabras:Estimado Señor:

Soy capellán castrense. Quería hacer una pequeña aportación a su interesante blog de heráldica. Según el "Tratado de heráldica eclesiástica en relación con la Iglesia española" de don Fernando del Arco García (pág. 103) "... los capellanes castrenses y de la corte tienen derecho al uso del sombrero pero con los cordones y borlas entrelazados de negro e hilos de oro."


Tengo escudo desde hace años, pero desconocía el detalle del que le informo. Por eso, aprovechando un hermoso diseño de sombrero eclesiástico del padre Guy Selvester, lo he adaptado para timbrar mi escudo. Espero que le resulte interesante. Saludos.

Miguel Ángel García Arteaga.

Se añaden las elegantes armas que asumió don Miguel Ángel, timbradas con el capelo con borlas negras con hilo de oro que ha tenido la deferencia de remitirnos:Armas que se podrían blasonar como: En campo de plata, aspa encajada y cuartelada de sable y gules del uno al otro. Resaltado un sable alto de sable. Sobre el todo, en abismo, cruz ensanchada de azur, fileteada de oro, cargada de una estrella de plata de cinco puntas, con los siguientes anagramas, de plata, en sus brazos: QSD, en el brazo superior. F, en el brazo siniestro. 1996 en el brazo inferior e I en el brazo diestro de la cruz.

martes, 1 de septiembre de 2009

LONDRES, Y III

Finaliza esta entrada con la serie de extraordinarias fotografías enviadas por el heraldista y amigo, don José Antonio Padilla Solano, tomadas en su reciente viaje a Londres. Hoy se propone a su consideración, improbable lector, el detalle de las imágenes del colegio de armas del reino de Inglaterra.En primer lugar una fotografía de la entrada principal al histórico edificio, en el que se aprecia con claridad el estandarte del oficial de armas que esa semana cumple guardia en la institución.Las fotografías de la sala principal del colegio de armas. Son dignos de mención los estandartes que recogen las armas de todos los oficiales de armas. Se trata de una sala desde la que el rey de armas principal ejerce su función como soberano en materia heráldica. De ahí la disposición de la estancia en forma de corte desde la que se administra justicia, en este caso heráldica. No hay que olvidar que el otro colegio de armas que existe en aquellos reinos que se llaman Gran Bretaña, es el del reino de Escocia, denominado Corte del rey León. El nombre proviene del hecho de tratarse de una verdadera corte de justicia que entiende exclusivamente de asuntos relacionados con la heráldica y la genealogía. El nombre del león se debe a que ese mueble es el principal motivo heráldico del rey y reino de Escocia.Por último se detallan algunas de las cimeras que se conservan y exponen en la sala principal del colegio de armas. Se trata de las cimeras, tan importantes en la heráldica anglosajona, de diferentes caballeros de la orden de la Jarretera. Cimeras que adornan los sitiales que ocupan los miembros de la orden en los capítulos anuales, en la capilla de san Jaime del castillo de Windsor.James, barón Callaghan Cardell.Andrew, duque de Devonshire.Sir Edward Heath.Alexander, conde de Atholonf.Sir Edmund Hillary, primer escalador que coronó el monte Everest.Y un par de caballeros más cuyo cartel identificador nos resulta ilegible.Por último, una de las coronas que sirven como cimeras de los escudos de los reyes de Inglaterra y que, dispuestas a ambos lados de la sede de la corte del rey de armas principal del colegio de armas recuerdan que se ejerce la soberanía heráldica en nombre del monarca inglés.

lunes, 31 de agosto de 2009

LA ANÉCDOTA DE LA LETRA M


Se reitera una antigua entrada.

Ya se habló en este blog del arzobispo Bruno Bernard Heim, de santa memoria. Se trata del arzobispo que diseñó las armas de los cuatro anteriores papas difuntos. Se acompaña la fotografía de tan insigne figura: Y composición del diseño de los cuatro escudos de los papas citados: Se trató de un auténtico experto en heráldica eclesiástica católica. Las armas que había traído su familia tradicionalmente, en su nativa Suiza, eran estas: Pero él adoptó unas similares, diferenciadas por la herradura que portaba en sus garras el león, dado que entendía que la herradura era propia de guerrero, no de eclesiástico. Como ha podido observar, improbable lector, efectivamente incumplen la primerísima ley heráldica de los esmaltes: No disponer color sobre color, ni metal sobre metal.

Para defenderse de quien pensó que sus armas no estaban bien diseñadas, que debían ser revisadas, escribió un libro, Oro y plata, que recogía un elevado número de antiguas y modernas armas que incumplían la ley heráldica en esta materia. La portada del libro es esta:Escribió dos libros más: Un armorial en el que recogió armas de eminentes personas con las que había tratado, cuya portada es la que sigue, y por último un libro titulado Heráldica en la iglesia católica, sus orígenes, costumbres y leyes, verdadero manual para comprender el sistema heráldico católico. La imagen que sigue es la portada de una reedición.Este último libro le enemistó heráldicamente, en su momento, con el recién elegido Papa Juan Pablo II. Esto es lo que ocurrió:

En 1978, el año de los tres papas, monseñor Heim acababa de publicar el último libro citado. El conocimiento heráldico demostrado, junto con el hecho de haber diseñado las armas de tres papas, Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo I, le hacían imprescindible en materia de heráldica eclesiástica. Su palabra, en esta materia, se había convertido en doctrina aceptada por todos los monseñores.El arzobispo Heim era, en aquel 1978, nuncio en Gran Bretaña, en la imagen la nunciatura en Wimbledom, donde supo labrarse la amistad sincera de la reina madre, hay quien cuenta que a consecuencia de la pericia del eclesiástico en la elaboración de cocktails.

Heim había establecido en su libro que la inclusión de letras en los escudos no era en absoluto correcta. Que cualquier escudo de eclesiástico que añadiera letras a su escudo debería rediseñarlo y hacerlas desaparecer.

Y el cardenal elegido para suceder a Juan Pablo I fue el cardenal Wojtila. Las armas que traía como cardenal eran estas: Efectivamente, el escudo contenía una letra M. Se trata de una forma muy evidente de representar a María Santísima. El escudo, de hecho, había sido en su momento un desafío a las autoridades comunistas de Polonia.

Heim, en la fotografía que sigue junto a Agatha Christie, fue elegido para diseñar las armas del nuevo Papa. A tal efecto hubo de mantener varias conversaciones desde Londres con Roma. Y es que existían problemas: El recién elegido Papa no tenía intención de modificar las armas que ya traía como cardenal. En lo que no vio inconveniente el nuevo Papa fue en alterar los esmaltes toda vez que, como el propio Bruno Heim, Juan Pablo II traía por armas un escudo con color sobre color, sable sobre azur. Así, a instancias de monseñor Heim permutó el sable por oro, quedando los conocidos colores del escudo del anterior Papa: Pero en lo que no dio su brazo a torcer Juan Pablo II fue en cambiar la M por alguna otra figura. Monseñor Heim, relató posteriormente que le propuso estos otros muebles, inspirados en las letanías de María Santísima:

Estrella de la Mañana, Rosa Mística, Reina de los Cielos o Torre de Marfil.
Cada una de ellas representada por: Estrella, rosa, corona y torre. Pero el Papa dijo que no. Que lo básico del diseño de sus armas no se modificaba. El tema de cambiar los esmaltes le parecía bien, pero no iba a hacer desaparecer una M que había desafiado al régimen comunista de Polonia.Entonces Roma, la curia Vaticana, intentó la vía opuesta: Se llamó al nuncio en Londres para proponerle que redactara una nota aclarando que en su libro, recién estrenado, se había cometido un error. Se trataba de que aclarara que efectivamente, incluir letras en los escudos de armas no era académico, pero que se reconocía una excepción con la letra M, por ser la inicial de la Madre de Jesús.

El nuncio en Londres, dijo que él no modificaba su libro porque se trataba de una cuestión de conciencia. Sería mentir reconocer que existiera una letra que era posible incluir en el escudo. Finalmente, monseñor Heim diseñó el escudo del Papa con su letra M. El libro nunca fue corregido.Y el Papa no perdonó esa desfachatez. Los obispos obedecen al Papa, no cuestionan sus decisiones. Además, monseñor Heim vería poco académico que se incluyera letra alguna en el campo del escudo, pero la realidad es que lo que le propusieron desde el Vaticano se acabó cumpliendo.

Los sacerdotes, al ser elegidos por el nuncio del país para ser ordenados obispos, suelen diseñar armas nuevas para sí mismos. Es lógico que se informen y que tomen prestado algún mueble de las armas del Papa que, en última instancia, ha sido quien ha dado su visto bueno para que fueran escogidos para el orden episcopal.

Así, y dado que el reinado de Juan Pablo II se extendió por un espacio temporal de veintisiete años, la mayoría de los obispos actuales eligieron sus armas durante el reinado de aquel. De esta forma, a pesar de lo poco correcto que le resultara en su momento a monseñor Heim la inclusión de letras, ni aún de la letra M, en los escudos eclesiásticos, si hoy escribiera su manual debería reconocer que buena parte del episcopado mundial incluye tal letra en sus armas.
Se añaden a estas líneas algunas armas de obispos católicos que incluyen la letra M:

Monseñor François Lapierre, obispo de Saint Hyacinthe en Quebec, Canada.Monseñor Paul Stephen Loverde obispo de Arlington en Virginia, Estados Unidos.Monseñor Joan-Enric Vives i Sicília, obispo de Seo de Urgell, copríncipe de Andorra, de donde proviene la corona de sus armas, como se explicó en otra entrada.