En España, pese a ser un reino, no existen reyes de armas que atiendan los derechos heráldicos de quienes desean registrar sus armas. El asunto heráldico está desatendido. No existe voluntad por parte de las autoridades nacionales de dar salida a este asunto. Se considera anacrónico, superado, obsoleto. Sin embargo, la divinidad sí considera nuestro arte como algo necesario y conveniente, según se verá:
No es desde luego habitual que un ser sobrenatural, bajo el aspecto que sea, descienda a la prosaica vida ordinaria para definir cuáles han de ser las armas de un individuo o de una asociación, ejerciendo el oficio de rey de armas. Sin embargo a Pedro, de apellido Nolasco, sí le ocurrió.


"Es voluntad de mi santísimo Hijo y mía que fundes en el mundo una orden que, en mi honor, deberá llamarse ORDEN DE LA VIRGEN MARÍA DE LA MERCED DE LA REDENCIÓN DE CAUTIVOS. El hábito será blanco en honor de mi pureza, en el pecho llevará una cruz roja en recuerdo de mi Hijo y el escudo del Rey al que sirves".

Así, días después, el 10 de agosto de 1218, era fundada la orden. Orden que añadiría un cuarto voto a los tres tradicionales, el voto de redención, que supone estar dispuestos a entregarse como rehenes si ese fuera el único medio de cumplir con su promesa de redimir cautivos.

Pedro Nolasco fue canonizado en 1628. Su fiesta se celebra el día de su paso al cielo, el 6 de mayo.
El escudo mercedario o escudo de la merced, definido por María Santísima, es el que ha visto adornando esta entrada, improbable lector, y es el que todavía hoy visten sobre sus hábitos los miembros de esta orden.
El escudo mercedario o escudo de la merced, definido por María Santísima, es el que ha visto adornando esta entrada, improbable lector, y es el que todavía hoy visten sobre sus hábitos los miembros de esta orden.