miércoles, 3 de diciembre de 2008

EL REINO DE NÁPOLES

Las armas que siguen, improbable lector, son las de un reino desaparecido, el reino de Nápoles.Esta nación ocupó geográficamente el sur de la península italiana y la isla de Sicilia. Constituyó un reino independiente desde 1734, en que se expulsó a las tropas del emperador de Austria, por parte de un hijo de nuestro rey, don Felipe V, primer representante de la dinastía Borbón en España.En 1816, tras las guerras napoleónicas, cambió de denominación para pasar a ser conocido como reino de las Dos Sicilias.

Sus armas significaron diferencia, a través de lambel de gules, de las originarias de la dinastía de Francia. Circunstancia idéntica a la del escudo de la dinastía reinante de nuestra nación, que diferencia sus armas de las originarias de Francia a través de bordura de gules.La bandera que usó el reino de Nápoles vino definida, como en la actual Austria, por las armas reales:

martes, 2 de diciembre de 2008

LAS ANTIGUAS ARMAS REALES

Una breve, realmente somera, muestra de las armas que ha podido observar, improbable lector, en muchos de los monumentos de nuestra geografía patria.Se trata de las que, durante siglos, fueran las armas reales. En este caso cargadas del escusón de Borbón, significando las armas de los primeros reyes de la dinastía.

Extraído, no obstante, el escusón dinástico y añadido el correspondiente al vecino reino de Portugal, las armas de nuestros reyes Habsburgo reflejaron idénticos cuarteles:

MUESTRA

En la efímera entrada de hoy se propone la visita a esta página que expone un libro escaneado, suponemos que con el debido permiso del autor.
Se trata de un libro de caballeros medievales que muestra una cuidada heráldica. Probablemente cercana a la que en realidad se utilizó entonces en los campos de batalla.

lunes, 1 de diciembre de 2008

ORIGEN HERÁLDICO DEL SÍMBOLO MONETARIO

A través de recientes entradas se han apuntado, en este espacio virtual, algunas ideas sobre las columnas que se acolan al actual escudo de España. Se ha explicado su origen, la voluntad del emperador don Carlos I, influenciada por la de su maestro, el médico italiano Luigi Marliano, resultando las columnas de evidente inspiración en las armas del galeno. Se ha explicado su significado, simbolizar la parte del reino que está plus ultra, más allá de las columnas de Hércules. Y se ha recordado que, aunque hoy son adornos exteriores, durante un breve tiempo, con José Bonaparte, conformaron un cuartel de las armas de España.Hoy se propone una anécdota que probablemente conozca, improbable lector, referida a las columnas del escudo de España, las columnas de Hércules.Las cecas americanas, las factorías de emisión de moneda en el territorio español que quedaba al otro lado del Atlántico, acuñaban sobre el metal las armas de los reyes, y desde el siglo XVII, en el reverso, las columnas de Hércules que significaban la tierra plus ultra, más allá, acoladas a dos mundos, el viejo y el nuevo.Estas monedas, de curso legal en un vastísimo imperio que recorría América de norte a sur, desde California y la Florida hasta la tierra del fuego, sirvieron como instrumento de intercambio comercial también en las tierras vecinas a las propiamente españolas.Así, en los territorios americanos que el rey inglés entregó a sus súbditos de las más distinguidas familias inglesas, lo que hoy se denomina Norteamérica, o Estados Unidos, se utilizó no solo la excesivamente local y aldeana moneda inglesa, sino la más pujante y universal moneda española, el real.Moneda que, por la dificultad de pronunciar correctamente, se expresó gráficamente según el dibujo que contenía: Dos mundos, representado uno sobre otro, 8, con dos columnas en vertical, ll, que superpuestos, $, dieron origen al hoy tan conocido y universalmente aceptado símbolo del dólar.Pero la anécdota no concluye aquí. Las columnas que el emperador don Carlos acolara a sus armas y que Norteamérica utiliza como símbolo monetario, con el devenir de los años, han sido aceptadas como símbolo de cualquier unidad monetaria, por evidente influencia de la poderosa economía norteamericana.Así, en el Reino Unido, su moneda, la libra esterlina se representa hoy con la inicial L, atravesada por dos pequeñas líneas, las columnas, esta vez horizontales para cortar el tramo más largo de la letra. En el imperio del Japón, su moneda, el yen, se expresa abreviadamente a través de la inicial Y, de nuevo atravesada por dos líneas, las columnas. Y por fin, en la Unión Europea, incluida España, la moneda común se representa por una E que aparece cortada en su tramo central por dos líneas, las columnas. Columnas, en consecuencia, que han retornado a España, esta vez derribadas, horizontales, para significar la moneda de uso corriente.

domingo, 30 de noviembre de 2008

INVESTIDURA

El sistema premial del Reino Unido es mucho más avanzado que el español. Mantiene, con absoluto acierto, un envidiable colegio de armas que agrupa a los oficiales de armas ingleses. Se ennoblece a los súbditos de la reina que lo merecen, por sus servicios distinguidos al reino, a la comunidad, a través del acceso a diferentes corporaciones de carácter nobiliario, a diferentes órdenes y recibiendo títulos y condecoraciones.Para manifestar dignamente el reconocimiento social debido, a quien se ha hecho acreedor de mérito, se celebran a lo largo del curso, una serie de ceremonias denominadas en castellano investiduras.En un documental inglés de 1992, que celebraba los cincuenta años de reinado de la soberana Isabel II, se exponía someramente aquella ceremonia. Hoy se propone el video que recoge aquel informe gráfico, aquel documental. Es a partir del minuto 5:48, cuando se aborda la ceremonia de investidura presidida por la reina.

sábado, 29 de noviembre de 2008

ORDEN DE LA JARRETERA

La orden de la Jarretera, en inglés the Garter order, que en español se debería traducir como orden de la liga, se fundó, como sabe improbabale lector, en 1348 por el rey inglés Eduardo III a consecuencia de los comentarios malintencionados de sus cortesanos durante un baile, en el que se atrevió a vestir una liga, que acababa de perder, a la condesa de Salisbury.Todavía hoy, una de las insignias de la orden, probablemente la más simbólica, es una cinta de negro cuero, rematado en hebilla, en la que se imprimen, en letras de oro, las palabras del rey fundador durante aquel baile: Mal haya quien mal piense, tan parecidas a aquellas del Maestro con la mujer adúltera a sus pies: El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.La liga orla aun las armas de la soberana del Reino Unido. La orden, desde su origen, se acogió a la advocación de san Jorge, santo de más que dudosa existencia real, y cuya iconografía heráldica propone que trajo por armas, en su lucha con el dragón, una cruz de gules sobre campo de plata. Armas que son tradicionales en el entorno heráldico catalano-barcelonés consecuencia de la coincidencia de santo patrón.El absolutamente envidiable colegio de armas inglés, que no británico, que también hay corte de rey de armas en el reino de Escocia, tiene por oficial de armas más antiguo al Jarretera rey de armas, en lengua inglesa, the garter king of arms.Siempre el veintitrés de abril, día de san Jorge, en la capilla de san Jorge del castillo de Windsor, se procede a la investidura de nuevos caballeros.
Se propone hoy, por vez primera, una filmación. Se trata de la ceremonia de investidura, como caballero de la orden de la Jarretera, de sir Edward Heath, que alcanzara el empleo de teniente coronel durante la segunda guerra mundial y fuera primer ministro conservador desde 1970 a 1974. Esta es la filmación.

viernes, 28 de noviembre de 2008

LAS COLUMNAS EN CUARTEL PROPIO

Se hablaba recientemente de las columnas que se acolan al actual escudo de España. Se explicaba su origen, en la voluntad del emperador don Carlos I de España y V de Alemania, influenciada por la de su maestro, el médico italiano Luigi Marliani, Luis Marliano en castellano, y se apuntaba su significado, simbolizar la parte del reino que se situa plus ultra, más allá de las columnas de Hércules, más allá del mar.
Hoy las columnas se acolan al escudo nacional. Realmente, como en su nacimiento, son un adorno exterior.

Pero no siempre han estado ahí. De hecho, los sucesores del emperador, en buena medida olvidaron las columnas de Hércules:

Hasta que un usurpador autotitulado rey, extranjero, hermano del emperador Napoleón de Francia, José Bonaparte, de los Bonaparte de Córcega descendientes de los Buonapart mallorquines, decidió retomar las columnas como motivo heráldico en el escudo nacional.

A un rey extranjero e impuesto por otra potencia debemos el actual escudo de armas de España. Fue él, José Bonaparte quien, al decidir la composición heráldica que representaría su reinado, dio valor geográfico a las armas personales de los reyes.

Como se ha expuesto en varias ocasiones, los principales cuarteles que se disponen en el actual escudo nacional, a excepción del cuartel de Granada, representan las armas de reyes que, en un momento histórico, portaron realmente un escudo con ese motivo heráldico.

Es decir, los cuarteles de Castilla,

de León, de Aragón

y de Navarra,

fueron en algún momento histórico escudos individuales que portaban y que representaban a los reyes de cada uno de esos reinos. Eran en consecuencia, armas de significación absolutamente personal, no territoriales o geográficas.

Sin embargo, José Bonaparte, al decidir que sus armas fueran las que tradicionalmente portaron los reyes españoles con los que no le unía otra cosa que el territorio sobre el que reinaba, otorgó un significado geográfico, territorial, a los símbolos antes personales.

Significación que, al ser inconscientemente aceptada por el pueblo, condujo a que, pasados sesenta años, ya no se albergara duda del significado territorial de los cuarteles y se adoptaran como escudo por una forma de gobierno alejada de la monarquía, el gobierno provisional de 1868, cuyas armas son strictu sensu, el origen del escudo actual de España.

José Bonaparte, el llamado Pepe Botella por los castizos, utilizó como armas propias de su reinado los cuarteles de Castilla, León y Aragón. Añadió el cuartel de Navarra, que no habían traído los reyes españoles posteriores a la invasión de aquel reino en 1516. A las armas de Granada las alejó del entado en punta concediéndoles espacio en un quinto cuartel, y añadió aun un sexto cuartel, las columnas de Hércules. La composición heráldica resultante fue un curioso partido de uno y cortado de dos, con escusón, de nuevo ovalado, con las armas del imperio napoleónico.

De esta forma, las columnas abandonaron su identidad como adorno exterior que fueron del emperador don Carlos I, para pasar a conformar una parte del escudo nacional de la España ocupada por Napoleón, ocupando un último cuartel.

HERÁLDICA DE CHILE

Ya se expuso en alguna ocasión la existencia de otro blog de heráldica en castellano. Se trata de la cuidada página de don Walter Gallegos, titulada Heráldica de Chile. Es obligado, improbable lector, rendir visita.