lunes, 2 de abril de 2012

APORTACIÓN

CIENCIA SOBRE ARTE

Por don José Andrés Navarro Yepes
Heraldista

Estimado José Juan:

Me gustaría comentarle que su entrada de ayer

Corríjame si me equivoco, pero nunca antes se había pronunciado en su blog diciendo que la heráldica no es una ciencia. Antes al contrario: en varias entradas suyas se da a entender que la heráldica es ciencia.

Seguramente mi opinión sea mucho menos autorizada que la de cualquiera, pero aun así me gustaría exponérsela para que, abusando de su amabilidad, sepa usted corregirme si yerro.

Entre mis aficiones (además de la heráldica, claro está), se encuentra la música. Una persona puede componer música en un pentagrama, y será un artista, un músico compositor. Otra posibilidad es que toque con maestría un instrumento, con lo que será un artista técnico, un músico instrumentista. En estos casos no hay ciencia. Sin embargo, existe la musicología, que es la ciencia de la música. El musicólogo aplica instrumentos científicos para desentrañar una pieza musical ejecutada y creada por artistas. Así pues la musicología es una ciencia sobre arte.

De la misma forma, una persona puede imaginar y diseñar un blasón, o bien pintarlo, y no ser un científico, sino un artista. Pero un heraldista sabrá recoger información, y sabrá juzgar a la luz de la ciencia heráldica la obra del artista heráldico, sin que ello le capacite forzosamente a ser un artista, un buen diseñador heráldico, o un buen pintor.

Otros ejemplos pueden ser un filólogo (científico) y un escritor (artista), o un historiador del arte (científico) con un arquitecto (artista) o maestro constructor del "arco de una ermita semiderruída".

Así pues yo considero que la heráldica tiene una faceta artística y una faceta científica (ciencia sobre el arte).

No obstante, muchas veces es normal que, a base de dedicación y de voluntad, se dé en la misma persona las vocaciones del científico y del artista de su campo. Por eso es difícil encontrar musicólogos que no se atrevan a componer, a tocar o a dirigir, o heraldistas que no hayan diseñado nunca unas armas, aunque sean las suyas propias.

Esto me ayuda a entroncar con aquella otra entrada de hace ya cuatro años:

¿Debemos acaso renunciar a una de las dos partes? ¿No puede (y debe) el artista heráldico ayudarse de los conocimientos científicos que les aporta la heráldica? ¿No puede tampoco acaso el heraldista componer o ejecutar un escudo, so pena de contaminar el objeto de estudio?

Por supuesto, puede haber numerosos casos puntuales de lo contrario, pero cuando una persona tiene una formación integral sobre la ciencia y el arte de su campo, suele dar mucho mejor resultado (tanto científico como artístico).

Sé que no quería "abrir debate alguno" sobre el tema, así que pido disculpas si ha resultado un mensaje indeseado o inútil.

Un saludo.

José Andrés.