miércoles 10 de febrero de 2010

TABARDOS HERÁLDICOS EN EL REINO DE ESCOCIA

Al hilo de las anteriores entradas sobre estos asuntos, que como habrá adivinado, sagaz e improbable lector, se deben a la amena lectura del opúsculo An outline of heraldry, del que se trajo algún dato, hoy se desea tratar someramente el asunto de la corte de lord Lyon, rey de armas de Escocia, cuyas armas institucionales abrían esta entrada.Ya se ha apuntado recientemente, en repetidas ocasiones, que el oficio de rey de armas supone la cesión de competencia, por parte del soberano, de los asuntos relativos a las materias heráldicas y genealógicas.En el reino de Escocia, que mantiene una autonomía bastante evidente respecto al resto de Gran Bretaña, la cesión de la competencia sobre los asuntos heráldicos recae en lord Lyon, en castellano señor León, y en el resto de su corte.Suponemos de naturaleza heráldica el origen de la denominación de este empleo, toda vez que es el león el mueble fundamental de las armas del rey y reino de Escocia.Quien ocupe el cargo de Lord Lyon requiere ser abogado de profesión dado que la llamada corte, o tribunal, de lord Lyon es un verdadero juzgado integrado en el sistema de tribunales de justicia escoceses. Tribunal que conoce los casos relativos a la vulneración de las leyes en materia heráldica.Así, la corte de lord Lyon, verdadera corte de justicia, es un organismo público de la administración de justicia británica, al contrario que el colegio de armas del reino de Inglaterra que mantiene el carácter de institución privada, dependiente de la Casa real, creo. En consecuencia, las tasas por la expedición de registros de armas se hacen efectivas a favor de la hacienda pública británica cobrando, tanto lord Lyon, como otro de los miembros de su corte, su secretario, Carrick persevante en la actualidad, sueldos de funcionarios públicos en retribución a su trabajo a tiempo completo.Un máximo de seis heraldos y persevantes son miembros de la corte de lord Lyon, cuya actividad se centra en la organización y asistencia a las ceremonias institucionales del Estado.Para concluir, reseñar que no solo los monarcas en el ejercicio de su autoridad han nombrado tradicionalmente sus reyes de armas, heraldos y persevantes sino que, en el caso del reino de Escocia, los jefes de los clanes han contado históricamente, de igual forma que los soberanos, con oficiales de armas que gozaban de autonomía en materia heráldica y genealógica.La corte de lord Lyon reconoce la existencia de cuatro de ellos que tienen la consideración de oficiales de armas privados. Sus funciones están relacionadas con cuestiones heráldicas y genealógicas, y sobre todo, con la organización de reuniones y celebraciones de los miembros del clan a cuyo jefe sirven.

Adam Bruce, cuya imagen se adjunta, es persevante de armas del clan Finlaggan.En las fotografías que se muestran a continuación se acompaña del actual rey de armas de Escocia, sir David Sellar. Alexander Walter Lindsay, cuya imagen aparece a continuación, es persevante de su propio padre, el conde de Crawford. Muestra sobre su tabardo las armas asociadas al título.La fotografía siguiente muestra a Peter-Drummond-Murray of Mastrick, persevante privado del conde de Errol, en quien recae la jefatura del clan Hay.portando las armas de aquel noble escocés. Por último, se muestra la fotografía de David Lumsden de Hamilton, barón de Cushnie-Lumsden. En la imagen porta un tabardo con las armas del clan de Mar. David Lumsden de Hamilton fue un heraldista católico de renombre. Fallecido recientemente, alcanzó a ser Garioch persevante, como oficial de armas particular de la XXXI condesa de Mar, el título más antiguo de Gran Bretaña, que es también señora de Garioch.

PALACIO DE LINLITHGOW

Remite don José Antonio Padilla Solano una interesante fotografía. Fue tomada en el palacio de Linlithgow.En la imagen aparecen representadas las armas de los reinos de Inglaterra, Escocia, Castilla y Francia.

NUEVO MENSAJE DE JOSE MARÍA MONTELLS

Nuevo mensaje de don José María Montells que continúa el interesante asunto que comenzó con la legitimidad histórica de la orden de san Lázaro, derivó hacia la provechosa cuestión de la orden ecuménica de Malta y ahora derrota hacia el ameno caso del falso príncipe don Alexis de Anjou.

Mi qdo. amigo:

Veo en el blog otra desafortunada intervención del Sr. Sampedro con relación a la Orden Ecuménica de Malta y mi supuesta defensa de la citada organización. A este académico de la matritense le recomiendo que me lea más.

Ya relaté hace tiempo por escrito, mi gran amistad (de la que no reniego un ápice) con don Alexis de Anjou, a lo que parece falso príncipe que, por educación y generosidad, merecería haber sido verdadero y mi relación con dicha entidad maltesa.

Me extraña esta fijación con el personaje. Quizá sea cierto lo que Alexis afirmaba del docto e ilustre académico y que éste negaba con rotundidad, que era un gran amigo suyo y firme partidario de su causa. En todo caso, me parece que esta polémica, nada aporta al lector y que aburre a las ovejas.

Así que renuncio a seguir manteniendo una disputa que roza lo pueril e intrascendente. Y una vez más, reciba mi gratitud.

José María Montells y Galán

martes 9 de febrero de 2010

TABARDOS DE OFICIO

Al hilo de las anteriores entradas en las que se puso de manifiesto el buen hacer británico en el mantenimiento de sus tradiciones propias, comunes a la Europa en la que vivimos, al trazar un boceto de diferentes cuestiones concurrentes en la ceremonia de coronación del monarca de Inglaterra, hoy se traen a su consideración, improbable lector, algunas imágenes relativas al asunto de los tabardos heráldicos.Como se expuso, a pesar de ser el monarca fons honorum legítimo de las materias premial y heráldica, estas áreas han sido habitualmente cedidas a verdaderos expertos en estos asuntos. Expertos que, al recibir el encargo regio de entender jurídicamente sobre estas lídes, han gozado de verdadera soberanía en su parcela asignada. Soberanía que, no obstante, se ejercitaba en nombre del rey. Consecuentemente, ha sido costumbre común de los monarcas de nuestro continente otorgar a sus reyes de armas un tabardo. Tabardo de obligado uso para ejercitar las funciones cedidas, en el que se representaban las propias armas del soberano, verdadera en última instancia fuente de honores y distinciones.Este tabardo es de uso habitual no solo entre los reyes de armas, sino también entre los heraldos y persevantes del colegio de armas de Inglaterra. Tabardo que lucen en las ceremonias de corte y que representa las armas de monarca de Inglaterra, un cuartelado de primero y cuarto de Inglaterra, segundo de Escocia y tercero de Irlanda, este último de azur con el arpa del rey David de oro.Tabardos que lucen en la investidura anual, siempre en el mes de junio, de los nuevos caballeros y damas de la orden de la Jarretera en el castillo de Windsor.Tabardo que también distingue al rey de armas del reino de Escocia, lord Lyon, y al resto de heraldos y persevantes de aquel reino, con un cuartelado del mismo monarca británico alterando los cuarteles, siendo primero y cuarto de Escocia, segundo de Inglaterra y tercero de Irlanda.Es conocido también el tabardo que expone el III marqués de la Floresta en una página en inglés, como propio del ejercicio de su función heráldica como cronista de armas de Castilla y León, en el que añade a las de aquella región sus propias armas en las mangas.Y es que en nuestra propia nación, los reyes de armas, que hasta el fin del reinado de Alfonso XIII fueron miembros de la real casa, vestían tabardo para ejercer determinadas funciones de corte. Tabardos en los que se representaban las armas grandes del rey de España en un soberbio diseño:

RESPUESTA DE DON JOSÉ LUIS SAMPEDRO ESCOLAR

Querido amigo:

Resulta ciertamente curioso que D. José María Montells ponga como ejemplo de uso abusivo de nombres de órdenes religioso militares y caballerescas el que sufre continuamente la Orden de San Juan de Jerusalén, pues hace años defendía públicamente la legitimidad de la extrañamente denominada Orden Ecuménica de Malta de la que se decía Gran Maestre el sedicente bisnieto del Zar Nicolás II de Rusia Alexis de Ucrania.

Saludos cordiales

José Luis Sampedro Escolar

lunes 8 de febrero de 2010

CORONA DE REY DE ARMAS

Al hilo de una anterior entrada relativa a las coronas que lucen sobre sus cabezas los nobles de Gran Bretaña en la ceremonia de coronación de su soberano, hoy se propone a su consideración, improbable lector, aquella otra corona que lucen los reyes de armas en el mismo acto.En España, los reyes de armas han poseído tradicionalmente una corona propia que timbraba sus armas. Corona cuyo diseño especial la distinguía, sin lugar a la equivocación, de aquellas otras de la nobleza titulada. Corona que se podría blasonar como círculo de oro, engastado de pedrería, del que surgen cuatro cruces patés, tres vistas.Corona de rey de armas que ha podido observar en este mismo espacio virtual, improbable lector, timbrando las armas de don Vicente de Cadenas y Vicent, rey de armas que fue, hasta su triste fallecimiento en 2005, de estos reinos de España; igualmente corona de rey de armas que timbra la composición heráldica de don José María de Montells y Galán, I vizconde de Portadei, del reino de Georgia, en su calidad de juez de armas del gran priorato de España de la orden de san Lázaro, en un excelente diseño del maestro Foppoli del que ya se expusieron algunos datos; corona de rey de armas, que campea sobre las armas de don Fernando Muñoz y Altea, nombrado para ese oficio por un dinasta usurpador de la casa de Dos Sicilias.
Corona de rey de armas en fin que adorna, en una composición triple, el distintivo que portan sobre su guerrera los distinguidos militares que han superado el curso de heráldica y que, en consecuencia, han sido capacitados para crear o reformar los diseños de las armas de las unidades militares. Distintivo de curso que portan sobre su guerrera, por ejemplo, el teniente coronel don Eduardo García-Menacho, gran cultivador de nuestra ciencia; el teniente coronel, diplomado de estado mayor, don Carlos Medina Ávila, jefe de protocolo del ministerio de defensa; o el propio redactor de estas líneas.Y es que tradicionalmente el empleo de rey de armas ha gozado, en los diferentes reinos de la cristiandad, de cierta cesión de soberanía por parte del propio monarca otorgante. Es decir, aunque consuetudinariamente el rey es fons honorum en última instancia de la materia heráldica y premial de su propio reino delega en el rey de armas la soberanía efectiva sobre la competencia de las armerías.Consecuentemente con lo anterior, el rey de armas ha gozado en los diferentes estados europeos de verdadera soberanía de ejercicio sobre asuntos de nobleza, genealogía y armas. Soberanía cuyo exponente más obvio puede observarse en la sala del trono del colegio de armas de Inglaterra, donde el rey de armas de la orden de la Jarretera, el principal de los existentes en aquel reino, cuenta desde el siglo XVII con un verdadero trono desde el que administra su parcela delegada de soberanía.Redundando en lo expuesto y enlazando con aquella entrada en la que se exhibían las coronas de los nobles británicos que son pares se traen un par de imágenes de regular calidad. Imágenes en las que se puede intuir, más que observar, a algunos de los reyes de armas de aquellos reinos, a saber, los tres reyes de armas de Inglaterra, el rey de armas de Escocia y los tres reyes de armas de las órdenes del Baño, de san Miguel y san Jorge y de la orden del imperio británico. Son reconocibles por el uso de sus tabardos heráldicos y por tocarse con la corona propia de su oficio durante la ceremonia de entronización de la actual monarca en 1953.Para concluir se traduce de wikipedia la descripción de la corona de rey de armas de Inglaterra:

Los reyes de armas de Inglaterra y Escocia, junto a los de las tres órdenes principales, son los únicos oficiales de armas que poseen una corona distintiva de su oficio, utilizada para fines ceremoniales, como las coronaciones.En la coronación de la reina Isabel II de Inglaterra, los reyes de armas utilizaron una corona adornada con dieciséis hojas de acanto alternando en altura y con la inscripción Miserere Mei Deus Magnum tuam secundum misericordiam, que significa Ten misericordia de mí, oh Dios, conforme a tu gran misericordia, del Salmo 51.

Cuando esta corona se muestra en las representaciones pictóricas, se muestran sólo nueve hojas y las tres primeras palabras.Recientemente, se ha modelado una nueva corona para el rey de armas de Escocia, Lord Lyon, siguiendo el modelo de la propia corona real de Escocia. Esta corona, al igual que las otras de rey de armas, únicamente se visten en las coronaciones del soberano.

RESPUESTA DEL DOCTOR MONTELLS

Remite respuesta don José María de Montells y Galán sobre el asunto de la orden de san Lázaro. Éstas son sus palabras:

Mi qdo. y sufrido amigo: Con el exclusivo ánimo de poner fin a un intercambio de opiniones nada rigurosas, que pueden confundir al lector no versado en estos temas, añadir que, por poner un ejemplo cercano, la benemérita y soberana Orden de Malta tiene multitud de imitaciones ficticias y que no por ello hacemos caso alguno a la multitud de listas de miembros que nos ofrecen.

Existe una única Orden de San Lázaro legítima, la misma que nació en las Cruzadas y que ha sobrevivido milagrosamente hasta nuestros días. Vinculada a la Casa de Borbón, ha encontrado en los Borbón-Sevilla, la garantía de su continuidad. Todo lo demás, es música celestial, sin fundamento alguno.

Los que ponen al mismo nivel la orden genuina con la imitación fraudulenta que lidera un príncipe de Orléans, o ignoran el nacimiento sedicioso de ésta burda copia o actúan de muy mala fe. Por otro lado, la orden de San Mauricio y San Lázaro, que ha devenido en orden dinástica de la Casa de Saboya, ya nada que tiene que ver con la orden lazarista, salvo que comparten una historia común hasta la independencia del Priorato de Capua, origen de la saboyana.

Con mi agradecimiento por su paciencia, reciba un afectuoso saludo.

José María de Montells y Galán

domingo 7 de febrero de 2010

RECTIFICACIÓN DE ARMAS: NUEVAS ARMAS

Se ha recibido mensaje del sedicente barón de Sórvigo, cuyas armas preceden a estas líneas, anunciando la rectificación de armas por parte de monseñor fray Jesús Sanz Montes, O.F.M, arzobispo de Oviedo. Se reseña en honor a la justicia que el último de los diseños expuestos en esta entrada corresponde a la autoría de don Fernando Martínez y Larrañaga quien, habiendo tenido conocimiento del cambio de armas, ha realizado un excelente dibujo de las mismas.

Las que siguen son las palabras del barón de Sórvigo:

Estimado amigo:

Tal y como
anunciaste en tu veterano blog, Monseñor Sanz Montes ha tenido el detalle de rectificar su escudo heráldico, adecuándolo a las leyes de la heráldica y al uso sigilográfico. Atrás queda la composición que utilizara en su anterior sede, tan rica en simbolismos y vistosidad como escasa en corrección y utilidad práctica.Creo que la nueva composición merece una sincera enhorabuena: Se trata de un escudo sencillo en su concepción, con su cuartelado simple, lo que no impide que muestre una pluralidad de simbolismos, esta vez de una forma mucho más razonable y ordenada. Puede verse la presencia de Cristo en el primer cuartel, el simbolismo del árbol como alusión al crecimiento vital, el origen castellano del prelado y sus raíces espirituales franciscanas recogidas en la Porciúncula.No desechan, sin embargo, algunas audacias que, en mi opinión, ahora sí pueden ser bien recibidas: brisar las armas castellanas blasonándolas como un castillo de sinople en campo de oro, o diseñar las borlas del capelo como cordones franciscanos, verdadera innovación que resulta del todo adecuada en su simbolismo y de gran valor estético.

Creo que los feligreses de la diócesis de Oviedo estarán sin duda contentos con el prelado que acaban de estrenar: ha entrado en la diócesis con la sabiduría de quien rectifica y con la humildad de quien dispone la ortodoxia por delante de su gusto personal. Pudiendo inferir que esa misma actitud la aplicará también al servicio de Cristo será sin duda un excelente pastor para su rebaño.

Recibe un cordial saludo:

El Barón de Sórvigo

P.D.- Te remito la dirección web en la que se explican los detalles del asunto:
http://es.wikipedia.org/wiki/Jesús_Sanz_Montes