lunes, 13 de diciembre de 2010

EL COLEGIO HERÁLDICO

Por Alfonso Herrera Sánchez


…he llegado a la conclusión de que únicamente con la creación (o restauración más bien) del Colegio Heráldico del Reino de España, adaptado a los tiempos, se pondría solución a tanto mal.

Le envío mi opinión sobre el citado colegio y sus funciones para que pueda reflexionar sobre ello como yo he hecho y trasladar ,si lo considera oportuno, sus conclusiones a otros expertos:

EL COLEGIO HERÁLDICO

En mi opinión (mucho he pensado en ello) con la existencia del Colegio Heráldico del Reino de España, que resolverían muchas carencias que hoy tan extendidas están en España, en lo relativo a la Ciencia Heráldica y de los Blasones. El citado colegio debería estar integrado por un Rey de Armas (o Cronista de Armas o Heraldo Mayor si no se deseara recuperar la denominación tradicional), al frente, varios heraldos (designados entre expertos de prestigio, pudiendo ser miembros natos los integrantes de la Comisión de Heráldica de la Real Academia de la Historia Colegios creados en cada uno de los cuatro reinos históricos y, si existen, autoridades heráldicas de CC.AA., como el cronista de Castilla y León).

Los perseverantes, de mayor número, también titulados o expertos, se ocuparían del trabajo más cotidiano y de las labores de asesoramiento. Podría existir en los dos grados una sección castrense (para los emblemas de las FF.AA. entre otras misiones).

Este colegio realizaría publicaciones de prestigio, pondría orden en el desastre de la heráldica de comunidades, provincias y ayuntamientos, velaría por el repertorio heráldico de la Familia Real y de la Nobleza Titulada.

Para realzar sus ceremonias solemnes, podría contar con una sección de trompas, también dotada de tabardos (decorados los instrumentos con paños con las armas reales) y un piquete de escolta, también en tabardo.

Imagínese el espectáculo, ceremonias con el Colegio reunido con sus tabardos, anunciado por una veintena de trompas y rodeado por otros tantos integrantes del piquete de la escolta, también con tabardos. He pensado también en los heraldos o perseverantes en tabardo, rodeando a la persona de S.M el Rey en el momento tan solemne (y de representación del país) en la entrega de las cartas credenciales, escoltado por tan llamativa compañía al modo de los monarcas medievales y de la Edad Moderna.

Creo que el Colegio Heráldico debía atender:

- Los escudos institucionales, Familia Real y del Rey, Judicatura, FF.AA., Fuerzas de Seguridad, como le digo (mejorar el contenido y el diseño empezando por el escudo nacional)

- Asesoramiento a las instituciones españolas en las materias objeto de su trabajo

- Escudos de nobleza, órdenes...

- Informes, documentos, estudios (para resolver tanto caos), una web (como el Colegio Heráldico en Inglaterra).

- Cursos de perfeccionamiento o especialización, superiores a las Diplomaturas de Heráldica y becas, apoyo a la investigación en la materia

- Títulos y licencias para impartir clases de heráldica

- Becas y cursos de diseño heráldico (para dibujantes)

- Cuerpo propio de dibujantes y artesanos especialistas

- Certificado de establecimientos fiables en España para obtener escudos (hay mucho timo).

- Indicar solemnemente a las Cortes Generales quién es el sucesor a la Corona en una ceremonia.

- Enviar la lista anual de los 50 primeros sucesores a la Corona (como Inglaterra) y comunicarle durante todo el año cualquier eventualidad notable que afecte a los 5 primeros (actualmente no aclarado si las hermanas del Rey pueden heredar, para mí no ni las de don Juan, la sucesión pasa al Duque de Calabria, esta falta de previsión me parece grave).

- Crear, custodiar y destruir el sello de los Reyes de España (con ceremonia solemne)

- Dar custodia solemne y anunciar con trompetería la presencia de la Familia Real en apertura de Legislatura (los colegios heráldicos tenían relación con los parlamentos medievales)

- Dar custodia solemne junto a la Guardia Real y anunciar con piquete y trompetería su presencia, en las juras del Rey y del Heredero, Misa del Espíritu Santo y en los entierros reales.

- Traslado solemne de la Corona Tumular de los Reyes en ceremonias citadas.

- Dar custodia solemne al Rey en la Ceremonia de las Cartas Credenciales.

- Resolver con informes las disputas sucesorias (en lo relativo a títulos) de las familias nobles.

- Anunciar al Reino la vacante y sucesión en el Trono en una ceremonia con piquete y trompetería realizada en el patio de armas de alguno de los Reales Sitios.

- Adopción de armas de particulares ex oficio por merito o por solicitud de los interesados con pago de tasas si su linaje contara con unas.

- Creación de los armoriales de las Ordenes españolas principales (Toisón, Carlos III, Isabel la Católica, Mérito Civil, Santiago, Calatrava....) Podría dedicarse un salón a mostrar las armas y banderas heráldicas de los caballeros o enviar a éstos a los templos asociados con los capítulos para que se muestren en ellos.

- Actualizar y mejorar la lista de los Títulos y Grandezas del Reino que actualmente publica el Ministerio de Justicia (con otra anual con los nombres de sus titulares).

- Biblioteca y archivo especializado en la materia para consulta de investigadores y trabajo del centro.

- Inspecciones y estudios del patrimonio heráldico del país para su catalogación, conservación, (en su caso) restauración y protección frente al expolio.

- Elaboración del "Repertorio heráldico hispano", el catálogo más completo y oficial sobre armerías españolas.

- Mantenimiento del Registro oficial de armas españolas

- Sección de vexilología oficial

- Conferencia anual de expertos sobre heráldica española con publicación de actas.

- Atención a las relaciones internacionales con centros similares

- Impulso, a través de conferencias estudios y proyectos, de las relaciones en materia de heráldica de España con los países de Iberoamérica (con Portugal y Brasil incluidos)

- Capitulo solemne anual del Colegio y Ceremonia de Proclamación de los Reyes de Armas.

Vivimos una época muy complicada en lo económico, el Estado corre aún el riesgo de caer en la quiebra, el modelo del "ladrillo" previsiblemente no volverá, actualmente se habla del progreso en el futuro en términos de la sociedad de la excelencia, la competitividad y el conocimiento.

España puede competir en el mundo sacando partido de su patrimonio histórico (como hemos visto con el turismo), soy consciente de que esta institución sería costosa pero ¿si cobrara a particulares por sus diseño de sus armas? ¿Si realizara investigaciones de genealogía con certificación oficial o adopción de escudos? A modo de ejemplo citaré el caso de una persona Eva Longoria, actriz norteamericana, que no puede ser tachada de "pasada de moda" (prejuicio tan lamentablemente extendido en relación a esta disciplina), que se interesó por los orígenes de su familia en Asturias. Imagínese la cantidad de nacionales y extranjeros (principalmente en Hispanoamérica y EE.UU.) que demandarían informes genealógicos y escudos con certificación oficial. También se recibirían ingresos por las solicitudes de las casas nobles, que podrían solicitar escudos con certificación oficial en el momento de la puesta en marcha y de la sucesión de un nuevo titular. Con las tasas podrían obtenerse ingresos seguramente elevados si la institución lograra ser prestigiosa y hacer bien su trabajo. También podría percibir fondos por realizar trabajos para otros países (previsiblemente hispánicos) u organismos. Como complemento a los ingresos podrían facilitarse la creación y venta de valiosos Ex-libris, sellos, escudos para correspondencia y decoración de hogares (chimeneas, tapices o reposteros, piedra…) y, para completar ingresos con los que cubrir gastos elevados, también podría existir una sección para crear logotipos y emblemas de carácter no heráldico (o emitir informes para mejorar la imagen corporativa de las empresas) de calidad, con criterios basados en la cultura y arte españoles, alejados de lo cañí entendido en el peor de los sentidos, pero con un diseño genuinamente español en definitiva. Estoy convencido que (superado el gasto inicial de la puesta en marcha) si se plantea bien el proyecto, no sólo no se cubrirían los gastos, también se obtendrían con toda seguridad elevados beneficios.

Frente a tanta insensatez, que vemos diariamente en los medios de comunicación, tanta falta de horizontes y buenas ideas, creo que con este tipo de iniciativas, educativas y culturales, pero también lógicamente con las científicas y de innovación tecnológica, podremos salir del bache en el que nos encontramos, situando a España en el lugar que se merece (y así lo ha demostrado) en el mundo.