martes, 4 de diciembre de 2007

ESCUDOS EN PAREDES

Se comentó en este blog la costumbre tan española de decorar estancias, colgando de paredes escudos de madera decorados con las armas del dueño del lugar, dimidiando sus armas con las de su esposa, o simplemente con heráldica ficticia. No se requiere un especial talento: Una madera de dimensiones en torno a cincuenta por sesenta centímetros, una sierra, pintura Titanlux, paciencia y un poco de buen gusto al dibujar. En cualquier caso se pueden calcar las figuras.

Se exponen ejemplos realizados por el autor de este blog, salvo el precedente, el partido de Aragón-Navarra, que se ha extraído de la red.

Pero el máximo exponente de decoración heráldica es, no ya colgar de paredes escudos con armas, sino pintar las armas directamente sobre la pared, como en la santa capilla que san Luis IX de Francia, ordenó construir para alojar la corona de espinas de Nuestro Señor Jesucristo y otras santas reliquias que trajo de tierra santa tras participar en la séptima cruzada. El motivo heráldico que aparece es el del propio reino de Francia, las lises, y el de castilla. Para hacer más armónica la decoración, el reino de castilla se ha convertido en un sembrado de castillos. Hay que tener en cuanta que el castillo de castilla estaba en plena expansión. San Luis era nieto de Alfonso VIII, toda vez que su madre, doña Blanca, era hija de aquel rey castellano. Se adjunta foto de la santa capilla de París: